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enero 28, 2008

¡Adiós, Cordera!

Filed under: Realismo-naturalismo — julen @ 6:30 pm

Guía de comentario

adiós cordera, texto y comentario uoc
http://www.monografias.com/trabajos35/analisis-adios-cordera/analisis-adios-cordera.shtml

Además tenéis el socorrido rincón del vago, pero al que le pille fusilando comentarios…

De Wikisource, la biblioteca libre.

(Redirigido desde Adios, Cordera)

¡Adiós, “Cordera”!
de Leopoldo Alas

¡Eran tres, siempre los tres!: Rosa, Pinín y la Cordera.

El prado Somonte era un recorte triangular de terciopelo verde tendido, como una colgadura, cuesta abajo por la loma. Uno de sus ángulos, el inferior, lo despuntaba el camino de hierro de Oviedo a Gijón. Un palo del telégrafo, plantado allí como pendón de conquista, con sus jícaras blancas y sus alambres paralelos, a derecha e izquierda, representaba para Rosa y Pinín el ancho mundo desconocido, misterioso, temible, eternamente ignorado. Pinín, después de pensarlo mucho, cuando a fuerza de ver días y días el poste tranquilo, inofensivo, campechano, con ganas, sin duda, de aclimatarse en la aldea y parecerse todo lo posible a un árbol seco, fue atreviéndose con él, llevó la confianza al extremo de abrazarse al leño y trepar hasta cerca de los alambres. Pero nunca llegaba a tocar la porcelana de arriba, que le recordaba las jícaras que había visto en la rectoral de Puao. Al verse tan cerca del misterio sagrado le acometía un pánico de respeto, y se dejaba resbalar de prisa hasta tropezar con los pies en el césped.

Rosa, menos audaz, pero más enamorada de lo desconocido, se contentaba con arrimar el oído al palo del telégrafo, y minutos, y hasta cuartos de hora, pasaba escuchando los formidables rumores metálicos que el viento arrancaba a las fibras del pino seco en contacto con el alambre. Aquellas vibraciones, a veces intensas como las del diapasón, que aplicado al oído parece que quema con su vertiginoso latir, eran para Rosa los papeles que pasaban, las cartas que se escribían por los hilos, el lenguaje incomprensible que lo ignorado hablaba con lo ignorado; ella no tenía curiosidad por entender lo que los de allá, tan lejos, decían a los del otro extremo del mundo. ¿Qué le importaba? Su interés estaba en el ruido por el ruido mismo, por su timbre y su misterio.

La Cordera, mucho más formal que sus compañeros, verdad es que relativamente, de edad también mucho más madura, se abstenía de toda comunicación con el mundo civilizado, y miraba de lejos el palo del telégrafo como lo que era para ella efectivamente, como cosa muerta, inútil, que no le servía siquiera para rascarse. Era una vaca que había vivido mucho. Sentada horas y horas, pues, experta en pastos, sabía aprovechar el tiempo, meditaba más que comía, gozaba del placer de vivir en paz, bajo el cielo gris y tranquilo de su tierra, como quien alimenta el alma, que también tienen los brutos; y si no fuera profanación, podría decirse que los pensamientos de la vaca matrona, llena de experiencia, debían de parecerse todo lo posible a las más sosegadas y doctrinales odas de Horacio.

Asistía a los juegos de los pastorcitos encargados de llindarla, como una abuela. Si pudiera, se sonreiría al pensar que Rosa y Pinín tenían por misión en el prado cuidar de que ella, la Cordera, no se extralimitase, no se metiese por la vía del ferrocarril ni saltara a la heredad vecina. ¡Qué había de saltar! ¡Qué se había de meter!

Pastar de cuando en cuando, no mucho, cada día menos, pero con atención, sin perder el tiempo en levantar la cabeza por curiosidad necia, escogiendo sin vacilar los mejores bocados, y después sentarse sobre el cuarto trasero con delicia, a rumiar la vida, a gozar el deleite del no padecer, y todo lo demás aventuras peligrosas. Ya no recordaba cuándo le había picado la mosca.

“El xatu (el toro), los saltos locos por las praderas adelante…, ¡todo eso estaba tan lejos!”

Aquella paz sólo se había turbado en los días de prueba de la inauguración del ferrocarril. La primera vez que la Cordera vio pasar el tren se volvió loca. Saltó la sebe de lo más alto del Somonte, corrió por prados ajenos, y el terror duró muchos días, renovándose; más o menos violento, cada vez que la máquina asomaba por la trinchera vecina. Poco a poco se fue acostumbrando al estrépito inofensivo. Cuando llegó a convencerse de que era un peligro que pasaba, una catástrofe que amenazaba sin dar, redujo sus precauciones a ponerse en pie y a mirar de frente, con la cabeza erguida, al formidable monstruo; más adelante no hacía más que mirarle, sin levantarse, con antipatía y desconfianza; acabó por no mirar al tren siquiera. En Pinín y Rosa la novedad del ferrocarril produjo impresiones más agradables y persistentes. Si al principio era una alegría loca, algo mezclada de miedo supersticioso, una excitación nerviosa, que les hacía prorrumpir en gritos, gestos, pantomimas descabelladas, después fue un recreo pacífico, suave, renovado varias veces al día. Tardó mucho en gastarse aquella emoción de contemplar la marcha vertiginosa, acompañada del viento, de la gran culebra de hierro, que llevaba dentro de sí tanto ruido y tantas castas de gentes desconocidas, extrañas.

Pero telégrafo, ferrocarril, todo eso era lo de menos: un accidente pasajero que se ahogaba en el mar de soledad que rodeaba el prado Somonte. Desde allí no se veía vivienda humana; allí no llegaban ruidos del mundo más que al pasar el tren. Mañanas sin fin, bajo los rayos del sol, a veces entre el zumbar de los insectos, la vaca y los niños esperaban la proximidad del mediodía para volver a casa. Y luego, tardes eternas, de dulce tristeza silenciosa, en el mismo prado, hasta venir la noche, con el lucero vespertino por testigo mudo en la altura. Rodaban las nubes allá arriba, caían las sombras de los árboles y de las peñas en la loma y en la cañada, se acostaban los pájaros, empezaban a brillar algunas estrellas en lo más oscuro del cielo azul, y Pinín y Rosa, los niños gemelos, los hijos de Antón de Chinta, teñida el alma de la dulce serenidad soñadora de la solemne y seria naturaleza, callaban horas y horas, después de sus juegos, nunca muy estrepitosos, sentados cerca de la Cordera, que acompañaba el augusto silencio de tarde en tarde con un blanco son de perezosa esquila.

En este silencio, en esta calma inactiva, había amores. Se amaban los dos hermanos como dos mitades de un fruto verde, unidos por la misma vida, con escasa conciencia de lo que en ellos era distinto, de cuanto los separaba; amaban Pinín y Rosa a la Cordera, la vaca abuela, grande, amarillenta, cuyo testuz parecía una cuna. La Cordera recordaría a un poeta la zavala del Ramayana, la vaca santa; tenía en la amplitud de sus formas, en la solemne serenidad de sus pausados y nobles movimientos, aire y contornos de ídolo destronado, Caído, contento con su suerte, más satisfecha con ser vaca verdadera que dios falso. La Cordera, hasta donde es posible adivinar estas cosas, puede decirse que también quería a los gemelos encargados de apacentarla.

Era poco expresiva; pero la paciencia con que los toleraba cuando en sus juegos ella les servía de almohada, de escondite, de montura, y para otras cosas que ideaba la fantasía de los pastores, demostraba tácitamente el afecto del animal pacífico y pensativo.

En tiempos difíciles Pinín y Rosa habían hecho por la Cordera los imposibles de solicitud y cuidado. No siempre Antón de Chinta había tenido el prado Somonte. Este regalo era cosa relativamente nueva. Años atrás la Cordera tenía que salir a la gramática, esto es, a apacentarse como podía, a la buena ventura de los caminos y callejas de las rapadas y escasas praderías del común, que tanto tenían de vía pública como de pastos. Pinín y Rosa, en tales días de penuria, la guiaban a los mejores altozanos, a los parajes más tranquilos y menos esquilmados, y la libraban de las mil injurias a que están expuestas las pobres reses que tienen que buscar su alimento en los azares de un camino.

En los días de hambre, en el establo, cuando el heno escaseaba y el narvaso para estar el lecho caliente de la vaca faltaba también, a Rosa y a Pinín debía la Cordera mil industrias que le hacían más suave la miseria. ¡Y qué decir de los tiempos heroicos del parto y la cría, cuando se entablaba la lucha necesaria entre el alimento y regalo de la nación y el interés de los Chintos, que consistía en robar a las ubres de la pobre madre toda la leche que no fuera absolutamente indispensable para que el ternero subsistiese! Rosa y Pinín, en tal conflicto, siempre estaban de parte de la Cordera, y en cuanto había ocasión, a escondidas, soltaban el recental que, ciego y como loco, a testaradas contra todo, corría a buscar el amparo de la madre, que le albergaba bajo su vientre, volviendo la cabeza agradecida y solícita, diciendo, a su manera:

-Dejad a los niños y a los recentales que vengan a mí.

Estos recuerdos, estos lazos son de los que no se olvidan.

Añádase a todo que la Cordera tenía la mejor pasta de vaca sufrida del mundo. Cuando se veía emparejada bajo el yugo con cualquier compañera, fiel a la gamella, sabía meter su voluntad a la ajena, y horas y horas se la veía con la cerviz inclinada, la cabeza torcida en incómoda postura, velando en pie mientras la pareja dormía en tierra.

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Antón de Chinta comprendió que había nacido para pobre cuando palpó la imposibilidad de cumplir aquel sueño dorado suyo de tener un corral propio con dos yuntas por lo menos. Llegó, gracias a mil ahorros, que eran mares de sudor y purgatorios de privaciones, llegó a la primera vaca, la Cordera, y no pasó de ahí: antes de poder comprar la segunda se vio obligado, para pagar atrasos al amo, el dueño de la casería que llevaba en renta, a llevar al mercado a aquel pedazo de sus entrañas, la Cordera, el amor de sus hijos. Chinta había muerto a los dos años de tener la Cordera en casa. El establo y la cama del matrimonio estaban pared por medio, llamando pared a un tejido de ramas de castaño y de cañas de maíz. Ya Chinta, musa de la economía en aquel hogar miserable, había muerto mirando a la vaca por un boquete del destrozado tabique de ramaje, señalándola como salvación de la familia.

“Cuidadla; es vuestro sustento”. Parecían decir los ojos de la pobre moribunda, que murió extenuada de hambre y de trabajo. El amor de los gemelos se había concentrado en la Cordera; el regazo, que tiene su cariño especial, que el padre no puede reemplazar, estaba al calor de la vaca, en el establo y allá en el Somonte. Todo esto lo comprendía Antón a su manera, confusamente. De la venta necesaria no había que decir palabra a los neños. Un sábado de julio, al ser de día, de mal humor, Antón echó a andar hacia Gijón, llevando la Cordera por delante, sin más atavío que el collar de esquila. Pinín y Rosa dormían. Otros días había que despertarlos a azotes. El padre los dejó tranquilos. Al levantarse se encontraron sin la Cordera. “Sin duda, mío pá la había llevado al xatu.” No cabía otra conjetura. Pinín y Rosa opinaban que la vaca iba de mala gana; creían ellos que no deseaba más hijos, pues todos acababa por perderlos pronto, sin saber cómo ni cuándo.

Al oscurecer, Antón y la Cordera entraban por la corrada mohínos, cansados y cubiertos de polvo. El padre no dio explicaciones, pero los hijos adivinaron el peligro.

No había vendido porque nadie había querido llegar al precio que a él se le había puesto en la cabeza. Era excesivo: un sofisma del cariño. Pedía mucho por la vaca para que nadie se atreviese a llevársela. Los que se habían acercado a intentar fortuna se habían alejado pronto echando pestes de aquel hombre que miraba con ojos de rencor y desafío al que osaba insistir en acercarse al precio fijo en que él se abroquelaba. Hasta el último momento del mercado estuvo Antón de Chìnta en el Humedal, dando plazo a la fatalidad. “No se dirá -pensaba- que yo no quiero vender: son ellos que no me pagan la Cordera en lo que vale.” Y, por fin, suspirando, si no satisfecho, con cierto consuelo, volvió a emprender el camino par la carretera de Candás, adelante, entre la confusión y el ruido de cerdos y novillos, bueyes y vacas, que los aldeanos de muchas parroquias del contorno conducían con mayor o menor trabajo, según eran de antiguo las relaciones entre dueños y bestias.

En el Natahoyo, en el cruce de dos caminos, todavía estuvo expuesto el de Chinta a quedarse sin la Cordera: un vecino de Carrió que le había rondado todo el día ofreciéndole pocos duros menos de los que pedía, le dio el último ataque, algo borracho…

El de Carrió subía, subía, luchando entre la codicia y el capricho de llevar la vaca. Antón, como una roca. Llegaron a tener las manos enlazadas, parados en medio de la carretera, interrumpiendo el paso… Por fin la codicia pudo más; el pico de los cincuenta los separó como un abismo; se soltaron las manos, cada cual tiró por su lado; Antón, por una calleja que, entre madreselvas que aún no florecían y zarzamoras en flor, le condujo hasta su casa.

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Desde aquel día en que adivinaron el peligro, Pinín y Rosa no sosegaron, A media semana se personó el mayordomo en el corral de Antón. Era otro aldeano de la misma parroquia, de malas pulgas, cruel con los caseros atrasados. Antón, que no admitía reprimendas, se puso lívido ante las amenazas de desahucio.

El amo no esperaba más. Bueno, vendería la vaca a vil precio, por una merienda.

Había que pagar o quedarse en la calle.

El sábado inmediato acompañó al Humedal Pinín a su padre. El niño miraba con horror a los contratistas de carne, que eran los tiranos del mercado. La Cordera fue comprada en su justo precio por un rematante de Castilla. Se la hizo una señal en la piel y volvió a su establo de Puao, ya vendida, ajena, tañendo tristemente la esquila. Detrás caminaban Antón de Chinta, taciturno, y Pinín, con ojos como puños. Rosa, al saber la venta, se abrazó al testuz de la Cordera, que inclinaba la cabeza a las caricias como al yugo.

“¡Se iba la vieja!”, pensaba con el alma destrozada Antón el huraño.

“¡Ella será una bestia, pero sus hijos no tenían otra madre ni otra abuela!”

Aquellos días, en el pasto, en la verdura del Somonte, el silencio era fúnebre. La Cordera, que ignoraba su suerte, descansaba y pacía como siempre, sub specie aeternitatis, como descansaría y comería un minuto antes de que el brutal porrazo 1a derribase muerta. Pero Rosa y Pinín yacían desolados, tendidos sobre la hierba, inútil en adelante. Miraban con rencor los trenes que pasaban, los alambres del telégrafo. Era aquel mundo desconocido, tan lejos de ellos por un lado y por otro, el que les llevaba su Cordera.

El vìernes, al oscurecer, fue la despedida. Vino un encargado del rematante de Castilla por la res. Pagó; bebieron un trago Antón y el comisionado, y se sacó a la quintana la Cordera. Antón había apurado la botella; estaba exaltado; el peso del dinero en el bolsillo le animaba también. Quería aturdirse. Hablaba mucho, alababa las excelencias de la vaca. El otro sonreía, porque las alabanzas de Antón eran impertinentes. ¿Que daba la res tanto y tantos jarros de leche? ¿Que era noble en el yugo, fuerte con la carga? ¿Y qué, si dentro de pocos días había de estar reducida a chuletas y otros bocados suculentos? Antón no quería imaginar esto; se la figuraba viva, trabajando, sirviendo a otro labrador, olvidada de él y de sus hijos, pero viva, feliz… Pinín y Rosa, sentados sobre el montón de cucho, recuerdo para ellos sentimental de la Cordera y de los propios afanes, unidos por las manos, miraban al enemigo con ojos de espanto. En el supremo instante se arrojaron sobre su amiga; besos, abrazos: hubo de todo. No podían separarse de ella. Antón, agotada de pronto la excitación del vino, cayó como en un marasmo; cruzó los brazos, y entró en el corral oscuro.

Los hijos siguieron un buen trecho por la calleja, de altos setos, el triste grupo del indiferente comisionado y la Cordera, que iba de mala gana con un desconocido y a tales horas. Por fin, hubo que separarse. Antón, malhumorado, clamaba desde casa:

-¡Bah, bah, neños, acá vos digo; basta de pamemes! -así gritaba de lejos el padre, con voz de lágrimas.

Caía la noche; por la calleja oscura, que hacían casi negra los altos setos, formando casi bóveda, se perdió el bulto de la Cordera, que parecía negra de lejos. Después no quedó de ella más que el tíntán pausado de la esquila, desvanecido con la distancia, entre los chirridos melancólicos de cigarras infinitas.

-¡Adiós, Cordera! -gritaba Rosa deshecha en llanto-. ¡Adiós, Cordera de mía alma!

-¡Adiós, Cordera! -repetía Pinín, no más sereno.

-Adiós -contestó por último, a su modo, la esquila, perdiéndose su lamento triste, resignado, entre los demás sonidos de la noche de julio en la aldea-.

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Al día siguiente, muy temprano, a la hora de siempre, Pinín y Rosa fueron al prado Somonte. Aquella soledad no lo había sido nunca para ellos triste; aquel día, el Somonte sin la Cordera parecía el desierto.

De repente silbó la máquina, apareció el humo, luego el tren. En un furgón cerrado, en unas estrechas ventanas altas o respiraderos, vislumbraron los hermanos gemelos cabezas de vacas que, pasmadas, miraban por aquellos tragaluces.

-¡Adiós, Cordera! -gritó Rosa, adivinando allí a su amiga, a la vaca abuela.

-¡Adiós, Cordera! -vociferó Pinín con la misma fe, enseñando los puños al tren, que volaba camino de Castilla.

Y, llorando, repetía el rapaz, más enterado que su hermana de las picardías del mundo:

-La llevan al Matadero… Carne de vaca, para comer los señores, los indianos.

-¡Adiós, Cordera! -¡Adiós, Cordera!

-Y Rosa y Pinín miraban con rencor la vía., el telégrafo, los símbolos de aquel mundo enemigo que les arrebataba, que les devoraba a su compañera de tantas soledades, de tantas ternuras silenciosas, para sus apetitos, para convertirla en manjares de ricos glotones…

-¡Adiós, Cordera!…

-¡Adiós, Cordera!

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Pasaron muchos años. Pinín se hizo mozo y se lo llevó el rey. Ardía la guerra carlista. Antón de Chinta era casero de un cacique de los vencidos; no hubo influencia para declarar inútil a Pinín que, por ser, era como un roble.

Y una tarde triste de octubre, Rosa en el prado Somonte, sola, esperaba el paso del tren correo de Gijón, que le llevaba a sus únicos amores, su hermano. Silbó a lo lejos la máquina, apareció el tren en la trinchera, pasó como un relámpago. Rosa, casi metida por las ruedas, pudo ver un instante en un coche de tercera, multitud de cabezas de pobres quintos que gritaban, gesticulaban, saludando a los árboles, al suelo, a los campos, a toda la patria familiar, a la pequeña, que dejaban para ir a morir en las luchas fratricidas de la patria grande, al servicio de un rey y de unas ideas que no conocían.

Pinín, con medio cuerpo afuera de una ventanilla, tendió los brazos a su hermana; casi se tocaron. Y Rosa pudo oír entre el estrépito de las ruedas y la gritería de los reclutas la voz distinta de su hermano, que sollozaba exclamando, como inspirado por un recuerdo de dolor lejano:

-¡Adiós, Rosa!… ¡Adiós, Cordera!

-¡Adiós, Pinín! ¡Pinín de mía alma!…

“Allá iba, como la otra, como la vaca abuela. Se lo llevaba el mundo. Carne de vaca para los glotones, para los indianos: carne de su alma, carne de cañón para las locuras del mundo, para las ambiciones ajenas.”

Entre confusiones de dolor y de ideas, pensaba así la pobre hermana viendo el tren perderse a lo lejos, silbando triste, con silbidos que repercutían los castaños, las vegas y los peñascos…

¡Qué sola se quedaba! Ahora sí, ahora sí, que era un desierto el prado Somonte.

-¡Adiós, Pinín! ¡Adiós, Cordera!

Con qué odio miraba Rosa la vía manchada de carbones apagados; con qué ira los alambres del telégrafo. ¡Oh!. Bien hacía la Cordera en no acercarse. Aquello era el mundo, lo desconocido, que se lo llevaba todo. Y sin pensarlo, Rosa apoyó la cabeza sobre el palo clavado como un pendón en la punta del Somonte. El viento cantaba en las entrañas del pino seco su canción metálica. Ahora ya lo comprendía Rosa. Era canción de lágrimas, de abandono, de soledad, de muerte.

En las vibraciones rápidas, como quejidos, creía oír, muy lejana, la voz que sollozaba por la vía adelante:

-¡Adiós, Rosa! ¡Adiós, Cordera!

Este cuento forma parte del libro El Señor y lo demás, son cuentos

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13 comentarios »

  1. Raquel Sánchez Garrido

    Comentario: ¡ADIÓS CORDERA!, Clarín

    -Localización o adecuación:

    Leopoldo alas, Clarín (1852-1901). Nació en Zamora. Estudió la carrera de derecho y más tarde se dedicó al periodismo. En 1875, ya empezó a utilizar el pseudónimo de Clarín. En 1882, se incorporó a su cátedra de Derecho en la Universidad de Zaragoza, y al año siguiente se traslada a Oviedo. Allí se dedicó a la literatura hasta la hora de su muerte. Fue conocido como crítico mordaz e intransigente.
    (En s)u obra narrativa, confluyen()diversas influencias: Ciertos elementos naturalistas, como la observación y la interdependencia entre fisiología y psicología, y la religiosidad de las corrientes espiritualistas de finales del siglo XIX. Sus cuentos son de dos tipos pero en ¡Adiós Cordera! (1)NOCaricaturiza lo intelectual y prevalece la burla crítica(1) aunque también hay rasgos de cierta ternura.
    En cuanto al marco histórico de la época de Clarín, relacionado con este cuento, (2)anuncia un largo periodo de guerras (Carlista) (2), (empezando con la primera y terminará en cuento con la tercera) y un desarrollo económico que fue impulsando el crecimiento de las ciudades, comunicadas por el ferrocarril (lo mismo que ocurre en ¡Adiós Cordera!). Los rasgos propios de la novela y cuentos realistas se valen de minuciosas descripciones para reflejar la realidad (Clarín nos lo hace ver en este cuento por las numerosas descripciones que hace como por ejemplo a la hora de describir el ferrocarril) , descripciones de lugares, seres y objetos que nos justifican las conductas de los personajes.
    El lenguaje es otra característica realista que predomina en este cuento con expresiones de variedades geográficas y sociales (en este caso predomina la lengua asturiana en gente humilde y aldeana). El conflicto entre individuo y sociedad es muy presente en las narraciones realistas(3). Los autores le dan mayor importancia a los lugares urbanos y rurales(4).
    El narrador es omnisciente, que relata desde un ámbito exterior y superior a la historia(5). La perspectiva temporal está contada en pasado, (en) del pretérito imperfecto del indicativo (en las descripciones)(5). Utiliza el estilo indirecto regido haciendo uso de verbos de comunicación(5). En verdad toda la historia está contada en pasado menos los diálogos de los personajes.
    Por si aún no lo había dicho, estamos hablando de uno de los cuentos del escritor Leopoldo Alas, Clarín. (6)

    – Tema:

    El tema principal del cuento es el progreso de la civilización industrial. Los protagonistas tienen una serie de problemas con el tren y lo que conlleva este progreso industrial. Los campesinos siguen igual con su pobreza y esta evolución hacia un nuevo avance lo que hace es perjudicarles. Es decir, el progreso se hace dueño de los campesinos.
    En realidad en este cuento narra dos historias paralelas: La primera historia nos cuenta la vida entorno a la vaca y su tragedia, y por último nos cuenta la despedida de Pinín cuando se marcha a la guerra. Son dos historias que tendrán sentido para la gemela de Pinín, sobretodo por la pérdida de varios seres queridos para la joven (los dos más queridos).

    Brevemente, el resumen de este cuento trata de unos niños y una vaca, La Cordera(,) que eran felices hasta que llegó al prao Somonte el ferrocarril. Pinín y su hermana Rosa, viven con su padre Antón de Chinta.
    Por circunstancias económicas el padre de los niños está obligado a vender la vaca, que más tarde será enviada al matadero en el tren. Al cabo de los años cuando los niños son un poco más maduros, Pinín es enviado a la guerra. Rosa se queda sola en el prado Somonte, donde se despide de su hermano que se marcha en el tren hacia la guerra.

    -Estructura externa:

    Este cuento es un texto narrativo, formado por una serie de partes.

    El planteamiento del cuento, es decir, (la primera parte, hasta el primer asterisco) nos habla de la presentación de los personajes y de la vaca, La Cordera. Empieza con una visión un tanto subjetiva, dando descripciones de los personajes y del lugar donde se encuentran los chiquillos. En primer lugar la acción se realiza en un prado asturiano llamado Prao Somonte y todo lo que en su alrededor sucede. Describe minuciosamente un palo de telégrafo y el ferrocarril que pasa por ahí mismo. Después del primer párrafo hasta la L(í)nea 103, se encuentra la situación inicial con abundancia de adjetivos debido a las descripciones.
    Durante este período nuestro narrador nos cuenta una pequeña descripción de la situación de los gemelos y la vaca (son muy felices y s(ó)lo piensan en jugar en el prado con la vaca) y el padre de estos que debido a su pobreza sufre por sus hijos para que no les falte la comida.
    El conflicto y el desarrollo de la acción se extienden desde la l(í)nea 105 a la 146.
    Cuenta el primer problema o conflicto de la situación. Los niños son huérfanos de madre y tienen a la vaca como sustituta, su casa es una cuadra y el cuarto de matrimonio está pared por pared con el establo. El padre tiene que vender la vaca por deudas con el casero, aunque no la quiere vender. En su primer intento de vender la vaca fracasa debido a que pide mucho por ella y todo se queda en el intento. Detrás de todo esto está los niños que son engañados por el padre para que no sospechen del problema económico que tienen encima.
    En la tercera parte de la l(í)n(e)a 148 a la 210 se desarrolla todo el conflicto principal que envuelve a la vaca, la Cordera. (A)l padre de los niños, presionado por el casero, no le queda más remedio que vender la vaca por “cuatro duros”. Comienza el drama del cuento (y) la tristeza de los niños que no entienden por()qu(é) su padre vende la vaca. Apenados ven como se va alejando la vaca para ser llevada en el tren hacia el matadero y ser comida por gente (rica). Los niños guardan rencor a ese ferrocarril que se lleva un ser querido para ellos.
    A partir de aquí se desarrolla el desenlace y la resolución del (primer) conflicto.
    Pasan una serie de años y los dos gemelos se hacen adultos. Llega el momento en el que Pinín, así se llama el muchacho, es llamado para luchar en la guerra carlista. Como no puede ser nombrado “inútil” (porque no tiene dinero para comprar esa declaración de inútil) no hay m(á)s remedio que subir al tren y marchar a la guerra. Rosa, la joven hermana, se quedará sola ahora más que nunca. Antes se llevaron a la vaca (al matadero) y ahora se llevan a su hermano, a lo () que más quiere en la vida. Se lo lleva el mismo tren que se llevó un día a La Cordera y ha vuelto para llevarse a su hermano y ser de una manera similar que la vaca carne para (el ejército).
    Ahora sí que seria un desierto para ella vivir en el prao Somonte.

    Estructura interna:

    La historia empieza con mucha felicidad de una familia a la que le falta el lado maternal y es sustituido por la vaca, La Cordera. Esto irá cambiando a medida que va pasando la acción. Al atravesar una l(í)n(e)a de ferrocarril, hace que la vida de los protagonistas vaya yendo a peor. Este mismo tren era para Rosa, la hermana gemela de Pinín, un concepto negativo. Primero el ferrocarril se llevará a la vaca, La Cordera y más tarde se llevará a su querido hermano para luchar en la guerra carlista.
    Surge un paralelismo entre el tren que se lleva a la va al matadero y Pinín que es deportado a la guerra para ser carne de cañón así como lo expresa su hermana.

    Análisis del contenido:

    En primer lugar es una narración realista donde puedes localizar abundantes descripciones con infinidades de adjetivos.
    En segundo lugar localiza la acción en un lugar real Oviedo-Gijón, con personajes reales e la época y sus desgracias.
    Utiliza un lenguaje propio de la región, el dialecto asturiano (prao Somonte).
    Hay un pequeño salto al pasado para aclarar la situación de los personajes (flash back) (5).
    Por último utiliza un lenguaje común de la región en un tanto coloquial característico e la gente campechana.

    Valoración:

    En este cuento podemos observar como gente humilde y sencilla se ven obligados a tener que vender lo poco que tienen para poder subsistir en este mundo cruel que les a tocado vivir. Este progreso de la civilización industrial conlleva a que las clases bajas como los aldeanos o campesinos les afecte de manera directa esta evolución.
    No será buen(a) para ellos esa l(í)n(e)a de ferrocarril que traspasa el paro Somonte(,) porque para esta familia será una doble pérdida en sus vidas de dos seres queridos.
    Esta historia refleja una realidad que hoy en día parece ser que los españoles no la valoran mucho, pero no hace tanto tiempo de esto. Yo consideraría una tragedia el final de este cuento para una de las protagonistas de este cuento, Rosa. Es la que verdaderamente se quedará sola ante el ferrocarril en el prao Somonte.

    Notas
    1. ¿De dónde sacas esa caricaturización de lo intelectual? Yo no la veo en Adiós cordera. de hecho no aparece ningún intelectual.
    2. Por loas fechas, la única guerra carlista que puede aparecer es la 3ª. La 1º y la 2ª no pueden ser, porque todavía no se había construido el ferrocarril.
    3. Señálalo en el cuento.
    4. Aquí aparece la destrucción de la sociedad rural por la influencia de la industrialización, del ferrocarril.
    5. Pon ejemplos.
    6. Ya lo has dicho antes.

    Muy flojo, no analizas apenas el carácter de los personajes. En tu valoración te limitas a repetir el contenido de la historia, pero no la validez o no de la crítica de Clarín al progreso ni su actualidad o falta de actualidad. No señalas ejemplos de los elementos que describes ni de las técnicas narrativas que citas.

    Comentario por leukar — febrero 4, 2008 @ 5:05 pm | Responder

  2. ¡Adiós Cordera!

    Esta obra es de Leopoldo Alas (Clarín). Este autor español del realismo era uno de los mayores exponentes entre los liberales ilustrados. El realismo fue un movimiento literario que llegó a España hacia el 1868. La introducción de los artículos de costumbres, novelas por entregas, folletines de tema social, etc. contribuyeron a la introducción de este género. Los principales autores fueron López de Ayala, Galdós, Juan Valera o el propio Leopoldo Alas.

    En sus ratos libres, Clarín escribia artículos para los periódicos, como por ejemplo “La Ilustración” o “El Globo”. Publicó varias obras de suma importancia en la literatura española como “La Regenta”, “Cambio de luz”, “Su único hijo” o su primera y única obra teatral teatral, Teresa”.

    “Adiós cordera” es una obra de carácter narrativo con un lenguaje elaborado que requiere una profunda asimilación de conceptos.(1) La presentación que explica el ambiente dónde transcurre la acción y los personajes va desde la línea 1 a la 104. A partir de allí tiene lugar el desarrollo que plantea el conflicto, (2)la familia ha perdido su madre y la vaca la reemplaza. Finalmente, en el momento que Antón de Chinta vende la vaca, se produce el desenlace, que además de la vaca, se lleva también a Pinín.

    Ya desde el principio todo se prepara para dar lugar a un final de los llamados trágicos. Se presentan tres personajes: Pinín, Rosa y la Cordera, y se los describe como una familia. Los tres están muy unidos, y(,) sin vivir rodeados de lujo(,) son felices. Rápidamente se hace patente que estamos en el inicio de la sociedad industrial. En el campo donde viven los tres ya han aparecido claros signos de modernización, el ferrocarril y el telégrafo. La historia va siguiendo una línea temporal con solo algunos saltos temporales hacia el pasado, dónde se demuestra que la familia ha tenido sus momentos de dificultad.

    En mitad de la obra, surge un nuevo conflicto: la familia ha de vender la vaca. De todas formas ni Pinín ni Rosa quieren venderla, ni tampoco su padre, Antón de Chinta. Por ello, cuando Antón se la lleva hacia el mercado en contra de su própia voluntad, decide poner un precio tan alto que nadie aceptaría. Y su plan da resultado. Nadie compra la Cordera y, a pesar de ser evidente el porqu(é), Antón de Chinta se repite para sus adentros que si no la ha vendido no es por culpa de un precio demasiado alto, sino que es culpa de que nadie está dispuesto a pagar el dinero que realmente vale. Esta justificaión hace que Antón se pueda sentir bien consigo mismo a pesar de haber desaprovechado la oportunidad de conseguir un dinero que pudiera ser crucial paara su pobre familia. Así se ve que para la familia Chinta predominan ciertos (valores) por encima del dinero. Pero finalmente el padre, habiendo(se) evadido tantas ofertas, recibe una que ya no pued rechazar, y vende la vaca. Este punto de la historia es el más importante.
    El cuento da un giro inesperado, y pasa de la pobre felicicdad, pero felicidad al fin y al cabo, a la máxima tristeza de los niños por la pérdida de su “abuela”, la Cordera, y a la tristeza del padre por sus hijos, al verlos condenados a sufrir. Y además, a la mañana siguiente cuando Rosa y Pinín están sentados en el prado, recordadno timpos pasados cuando aún estaban junto la Cordera, el tren que primeramente les había fascinado pasa por allí, y entre los vagones pueden divisar su amiga, la Cordera. Pero este giro tan inesperado no acaba aquí, sino que cierto tiempo después, el tren que había perturbado la paz y la tranquilidad del prado se lleva a Pinín a la Guerra Carlista, dejando a su hermana completamente sola. Así el progreso ha separado una familia, llevando a varios miembros a una más que probable muerte.

    Creo que la obra tiene una cierta crítica hacia al progreso, y esta crítica se ve reforzada por los trágicos sucesos a los cuales se ve() obligados a enfr(e)ntarse una pobre familia que vive en una gran pobreza. Lo que viene a querer decir Clarín, según mi opinión, es que la sociedad de entonces vivia mal(,) pero se tenian los unos a los otros, en cambio, llegado el progreso ya nisiquiera la unidad de las familias está asegurada.


    http://es.wikipedia.org/wiki/Leopoldo_Alas_%28Clar%C3%ADn%29
    Notas
    1. ¿Qué quieres decir con esta frase?
    2. Este es un concepto ya pasado, contado con una retrospección.
    3. Te has saltado toda la parte 5 de la guía de comentario de texto que os dije que siguieseis: “Análisis de la forma a partir del contenido”

    Comentario por paul2424 — febrero 4, 2008 @ 6:31 pm | Responder

  3. Leopoldo Alas Clarín escribió el cuento ¡Adiós, Cordera!, que forma parte del libro El señor y lo demás, son cuentos, en pleno realismo, a finales del siglo XIX. En el cuento refleja el paisaje asturiano del que tanto le (HABÍA HABLADO) su madre cuando era niño y vivían en Zamora al ser su padre gobernador de esa ciudad hasta que el niño tuvo once años (Y) volvieron a su Asturias natal.
    El realismo intenta servir de testimonio de la sociedad de su época. Por ello describe todo lo cotidiano y típico y prefiere los personajes vulgares y corrientes(1).
    Las características básicas del realismo son:
    • Procura mostrar en las obras una reproducción fiel y exacta de la realidad.
    • Hace un uso minucioso de la descripción, para mostrar perfiles exactos de los temas, personajes, situaciones e incluso lugares; lo cotidiano y no lo exótico es el tema central, exponiendo problemas políticos, humanos y sociales.
    • Rechaza el sentimentalismo, muestra al hombre objetivamente pues da toques de una realidad cruda.
    • El lenguaje utilizado en las obras es coloquial y crítico, ya que expresa el habla común y corriente.
    • Las obras muestran una relación mediata entre las personas y su entorno económico y social, del cual son exponente; la historia muestra a los personajes como testimonio de una época, una clase social, un oficio etc.
    • Temas relacionados con los problemas de la existencia humana.
    • El autor analiza, reproduce y denuncia los males que aquejan a su sociedad.
    • Transmitir ideas de la forma más verídica y objetiva posible.
    • En pocas palabras el realismo pretende reflejar la verdad tal y como es.

    El tema central del relato es la llegada del progreso a los prados de Asturias dentro de la narración de la vida de la familia de la vaca Cordera. Narra la llegada el tren pasando por su prado y que para poder pagar al casero han de vender a la vaca. Se llevan a la vaca junto con otras en el tren y los dos hermanos atribuyen la pérdida de la vaca a la llegada del tren. Al cabo de unos años el hermano es llamado para luchar en la guerra carlina para el rey, marchándose también con el tren.
    Todo el relato es contado por un narrador objetivo que se mete en los pensamientos de los personajes sabiendo qu(é) piensan y sienten en cada momento(2). Los personajes principales son tres: Pinín, Rosa y la Cordera y también aparece el padre de estos. Su madre esta muerta. (3)
    El texto esta formad por cuatro partes:
    – En la primera parte se nos describe de manera minuciosa el espacio donde viven los personajes (y) donde trascurre parte de la acción. Habla de la llegada del tren y el telégrafo y las reacciones de cada personaje ante estos dos nuevos elementos en el día a día. Hace una retrospección el en el tiempo recordando los tiempos en que la familia no poseía el prado Somonte y que los dos hermanos habían de llevar a la vaca en busca de buenos prados para que se pudiera alimentar. También se nos muestra el amor no sexual entre los hermanos.
    – En la segunda parte aparece el problema del dinero. La familia deben unos pagos al casero y estos les presiona para que les pagué o tendrá que echarles a la calle. Aquí es cuando se ven obligados a vender a la vaca, aunque con mucho pesar, para sacar dinero.
    – Esta tercera parte es el adiós de la familia a la vaca. Vienen a buscarla para llevarla junto a otras vacas al matadero y hacer de ellas carne. Un mayordomo se llevo a la Cordera con él y una mañana observando el prado en la más absoluta soledad apareció el tren cargado de vacas transportándolas a su último destino y es cuando, con mucha pena, Pinín y Rosa ven por última vez a Cordera.
    – En la última parte, el tren vuelve a coger protagonismo al llevarse al otro amor de Rosa, su hermano Pinín para combatir en la guerra carlista al servicio del rey.
    Durante todo el texto se ve la evolución de los sentimientos de los personajes respeto a la llegada del ferrocarril y el telégrafo. Sobretodo es destacable la de Rosa que al principio le extraña pero le agrada, ve un cambio positivo en ello pero, primero cuando se lleva a la Cordera y después a su hermano, su sentimiento se transforma en odio e ira hacia estos dos elementos nuevos.
    Como símbolo, aparece que el prado donde habitan es triangular (y) que al construirse la vía del tren parte un vértice de este triangulo, asimismo el tren también corta una punta del triangulo con la marcha de la Cordera (y) después otra con la marcha de Pinín. El tren funciona como un elemento separador.

    NOTAS
    1. Los personajes serán, frecuentemente de la misma clase social que los lectores: clases medias, burgueses, etc.
    2. Faltan ejemplos que prueben lo que afirmas.
    3. faltan los personajes secundarios, y sobre todo los antagonistas

    Te has dejado un montón de cuestiones: el tiempo histórico en el que se ambienta la narración, el punto de vista temporal, la duración de la historia narrada, variedades de lengua utilizadas, aspectos estilísticos, recursos… etc. NO HAS SEGUIDO LA GUÍA DE COMENTARIO DE TEXTO

    Comentario por sergi1 — febrero 4, 2008 @ 9:14 pm | Responder

  4. Marta Cabrera Bauzà

    Comentario de ¡Adiós, Cordera! Cuento de Leopoldo Alas (Clarín)

    El autor, Leopoldo Alas nació el 1852 en Zamora. Su infancia la paso en Guadalajara y León, ya que su padre trabajaba allí de gobernador civil. El bachillerato lo realizó en Oviedo, y luego curso sus estudios de Derecho en Madrid dónde empezó a relacionarse con la literatura. Clarín intenta relacionar la filosofía positiva i el idealismo, y también buscar el sentido de la vida. Algunas de sus obras mas destacadas son: Solos de Clarín (1881). Escribió también cuentos y dos grandes novelas, La regenta y Su único hijo (1890), en las que plantea el tema del adulterio. Clarín murió en Oviedo el 1901.

    La historia sucede en un() prado de Asturias, dónde abunda la tranquilidad y la soledad de los protagonistas. Y el cuento empieza describiendo este lugar.
    El tema de este cuento es la expansión economica de la (é)poca y la amista(d) entre animales y personas.(1 NO, NO, NO)

    Los principales protagonistas, Pinín, Rosa y la Cordera, viven en una casa en medio del campo junto a su padre, y viven en la absoluta pobreza, lo único que tienen es la cordera, ya que la casa donde habitan es alquilada.

    Los dos hermanos están jugando en el prado Somonte junto a la cordera, y observan con curiosidad al palo telégrafo. Pinín solo lo observa, pero Rosa arrima su oído al palo del telégrafo sólo para escuchar el sonido de lo que conecta a las personas de distintos extremos del mundo. Para ellos, este palo representaba el misterioso y desconocido mundo, por allí pasaba todo lo que no conocían del mundo.

    La Cordera, que era una vieja vaca, se abstenía de la comunicación del mundo exterior. Ella representaba la madre, la abuela de los dos hermanos. La verdadera madre de Pinín y Rosa había muerto hacía unos años, y la Cordera había llenado el vacío que dej(ó). La Cordera era muy tranquila, tenía mucha paciencia, y tenia un afecto muy parecido al de los humanos.

    (Por) el prado Somonte construyen una vía de tren, donde pasar(á) el tren todos los días. Al principio a la Cordera le asusta, pero termina acostumbrándose. Pero a los niños les resulta algo asombroso, sin saber a(ú)n las futuras tristezas que vivirán junto al tren. El autor describe el tren como algo desconocido, (y)como consecuencia misterioso, y también maligno ya que cambiar(á) a peor la vida de estos protagonistas.

    Es una historia que narra la relación entre animales y personas. La relación casi maternal que tienen unos niños con una vaca.

    La miseria que hay en esta familia es muy grande, lo único que habían podido comprar era la vaca, la cual ahora (h)a pasado de ser una mascota(2) a formar parte de la familia. Antón de Chinta debía dinero al dueño de la casa, y para demostrarle que intenta conseguir el dinero, sale (3) (UN SÁBADO) a vender la vaca, pero le pone un precio muy alto para que no la compren.( S)iente que la vaca es muy importante para sus hijos y que si l(a) vendiera ser(í)a muy duro para sus hijos, que aman a la Cordera como ()a alguien de la familia.

    Los niños empiezan ()a sospechar que su padre intenta vender la vaca, y desde aquel momento no vuelven a dormir tranquilos, preocupados de perder a su madre, abuela y fiel compañera. Pero los niños no son los únicos que sufren, el padre también(;) est(á) entre la necesidad de conseguir dinero para pagar al dueño y por otra parte el no ver sufrir a sus hijos al ver marchar a la Cordera. Pero al final llega la despedida, el dueño de la casa ha vendido la vaca y se la van a llevar al matadero, y los niños se hunden en un abismo de tristeza al ver partir a la Cordera. Mientras ven c(ó)mo se marcha los dos hermanos le gritan ¡Adiós Cordera, Adiós!, que es el mismo nombre del título de este cuento, por lo tanto, en el título ya veíamos que el cuento trataba de alguna despedida, ahora la de la Cordera, y mas adelante la de Pinín.

    Los niños van al monte y ven pasar el tren lleno d(e) vacas, y entre ellas reconocen a su amiga la Cordera. Se la llevan el matadero. Aquí vemos claramente el símbolo del tren, algo malo para la familia, que se los va llevando poco a poco. Evidentemente no es el tren quien se ha cogido y se ha llevado la vaca, pero es el que simboliza eso. Para otras personas el tren simbolizó algo bueno, pero para esta familia simboliz(ó) algo malo y trágico.

    Pasado un tiempo sucede la misma tragedia. Rosa est(á) en el prao Somonte, y ve pasar el tren, y dentro ve a su hermano, dirigiéndose también a una matanza, igual que la vaca, pero esta vez en lugar d a un matadero se dirigía a una guerra, de la cual quizás nunca volvería, y de la que seguro desconoce su causa. Por eso Rosa muestra tanta rabia a eso que el primer día que vio le pareció tan fabuloso, y que ahora le ha ido arrebatando su familia, dejándola en la soledad de la montaña. Y haciéndonos ver que la expansión económica y que las nuevas infraestructuras, transportes, etc.… pueden y han afectado (sus) vidas a veces de manera negativa.

    El cuento no nos dice nada más del padre, no sabemos si murió( o si) contin(ú)a en la casa. Seguramente habrá muerto, ya que dice que Rosa se siente sola.
    El destino de la cordera y de Pinin es de alguna forma muy similar. Los dos marchan con el tren, y se despiden de Rosa. Al ver pasar el tren por última vez vuelve a repetir ¡adiós cordera, adiós!, y añade: ¡adiós Pinín, adiós!

    El cuento quiere transmitir varios mensajes, por una parte la pobreza de la gente que vivía en el campo, y de la escasedad de personas propietarias de sus hogares, por otra parte lo que causaba la revolución industrial, el desarrollo económico, y lo explica con el tren y el palo (TELEGRÁFICO). Por lo tanto, el crecimiento no siempre es bueno para todos. Y finalmente, también quiere transmitir c(ó)mo se sacrifica a los pobres animales.

    En cuanto a aspectos lingüísticos podemos decir que se trata de un texto narrativo, ya que nos narra un cuento, la descripción (e)s abundante y también encontramos varias formas de estilo indirecto (libre) e indirecto regido “el xatu, los saltos locos por las praderas adelante.. ¡Todo eso estaba tan lejos!”.
    Los tiempos verbales están en tiempo pasado , y con un nivel culto(3) pero fácil de entender. En el cuento se aprecian bastantes pensamientos y sentimientos de los personajes.

    NOTAS
    1. Una cosa es el argumento y otra el tema. Sí es cierto lo de la expansión económica de la época, la industrialización; pero vista como algo negativo para los campesinos pobres.
    2. De mascota NADA DE NADA, Viven de la vaca, de la leche y de los terneros que produce y venden para carne, sin que se enteren los niños.
    3. Cita ejemplos.
    4. Bastante incompleto en la caracterización del espacio, faltan todos los personajes secundarios, tampoco comentas los recursos literarios, ni las variedades de lengua que aparecen

    Comentario por julen — febrero 5, 2008 @ 4:40 pm | Responder

  5. FONT LÓPEZ, Laura (2º bachillerato A)

    ¡Adiós, Cordera!, Leopoldo Alas (Clarín)

    LOCALIZACIÓN
    Clarín nació el año 1852 en Zamora. Después de haber cursado bachillerato, se dedicó a estudiar derecho, que es cuando empezó a interesarse por la literatura. Además de este cuento y otros, escribió La Regenta, que es una de otras de sus obras más representativas e importantes.
    Clarín escribió este cuento durante la Tercera Guerra Carlista, que es cuando se construyó el ferrocarril, es más, en un momento menciona algo sobre alguna guerra, que es cuando Pinín tiene que marcharse. (1 NO NO NO)

    TEMA
    Por una parte, aparece el tema de amistad y maternidad por parte de la vaca hacia Pinín y Rosa. Por otra parte, cabe destacar la tristeza de Rosa, ya que pierde a dos seres muy queridos y significativos en su vida, como lo son la Cordera y Pinín (su hermano). (2)
    El narrador del cuento es claramente omnisciente, ya que en diversas ocasiones menciona varios pensamiento y sentimientos de los personajes, por ejemplo “representaba para Rosa y Pinín el ancho mundo desconocido, misterioso, temible, eternamente ignorado”. Con que explica unos sentimientos de los personajes, sabemos que es este tipo de narrador el que cuenta la historia, pero otra causa porque lo es, es que la frase va introducida por un verbo dicendi “representaba”.
    Los personajes principales son Cordera, Rosa, Pinín y Antón Chinta, que es el padre de Rosa y Pinín.

    ESTRUCTURA INTERNA
    Los textos narrativos se dividen en tres partes: Presentación o situación principal, describe cada uno de los personajes y el lugar donde se desarrollará el resto de la historia (el Prao Somonte, un prado asturiano).
    Con que en esta primera parte lleva a cabo una serie de descripciones de espacio y personajes, hay una cierta abundancia por lo que a los adjetivos respecta.
    Durante el planteamiento de lo que luego será el conflicto, presenta a los dos hermanos jugando con La Cordera. Esta desempeña un doble papel, que es el de amiga y el de madre, ya que los dos niños eran huérfanos por parte de madre.
    Esta primera parte se sitúa entre las líneas 1- 103.

    Seguidamente, comienza la segunda parte de la historia, la nombrada conflicto o desarrollo de la historia, que se extiende entre las líneas 105 hasta la 146.
    El conflicto principal es que Antón Chinta, el padre de los dos chicos, tiene que vender a la Cordera, aunque ninguno lo quiera(3). La familia estaba pasando por una seria de problemas económicos bastante graves, por eso debe venderla.
    El elemento que había aparecido en la presentación, el tren, que no parecía ser un elemento importante, va a ser un elemento muy negativo, ya que la amiga de los chicos, La Cordera, fue llevada al matadero mediante el tren.

    A continuación tenemos el desenlace de la historia. Aunque este también presenta un grave conflicto. Este va desde la línea 148 hasta el final del cuento.
    Aquí aparecerá otra causa por la cual el tren ha llegado a repercutir mucho en la vida de los tres personajes principales (Cordera, Pinín y Rosa).
    Pinín y Rosa ya son adultos, y por eso Pinin tiene que ir a la guerra.
    Rosa tendrá que vivir en solitario con su padre en el Prao Somonte.

    Mayoritariamente, todos los tiempos verbales están en pretérito imperfecto.
    Conectores textuales:
    En general, el estilo del texto es una mezcla de el estilo indirecto libre con el indirecto regido: “El xatu (el toro), los saltos locos por las praderas adelante… ¡todo eso estaba tan lejos!”.
    Surge un paralelismo entre el hermano y la Cordera. El tren le quita lo que más quiere para ser carne de cañón (Pinín) y carne para las bocas del ejército (Cordera).

    ESTRUC TURA EXTERNA
    El cuento se estructura en tres partes: la presentación de los personajes, la presentación del problema y la “solución” o desarrollo de este problema. (4NO NO)

    ANÁLISIS DE LA FORMA PARTIENDO DEL CONTENIDO
    -Aspectos morfosintácticos: Se trata de un texto narrativo, donde predomina la descripción. Por eso contiene una gran cantidad de adjetivos. Predominan las oraciones cortas, ya que se trata de un texto descriptivos con muchos adjetivos. (5 NO NO )
    Aparece una elipsis temporal, en la línea 211 “pasaron muchos años”, ya que da un gran salto en el tiempo.
    -Clarín utiliza un registro lingüístico estándar, aun que incluye algunos términos típicos asturianos. Por ejemplo, prao. (6)
    -Aspectos textuales: narración. (?????)

    VALORACIÓN
    Cabe destacar, claramente, que Clarín, mediante este cuento, quiso dar una fuerte crítica a progreso. Podemos verlos cuando Rosa se queda sola por culpa de este progreso, ya que se inventó el ferrocarril.

    Notas

    1.La obra se publicó dentro del libro “El señor i lo demás son cuentos”, en 1892, casi veinte años después de la 3ª guerra carlista, y unos 30 después de la construcción del ferrocarril Oviedo-Langreo.
    2.Eso es el argumento, pero debajo del argumento está el tema: la destrucción de la felicidad campesina por el progreso.
    3.Si que se la quieren comprar, però el pone un precio excesivo, porque es él quien no quiere venderla.
    4.LA ESTRUCTURA EXTERNA se refiere a las partes en que podemos ver dividido el texto: capítulos, partes, párrafos… etc.
    5. No es cierto, i además no das ninguna prueba de lo que afirmas.
    6.Las partes en que el narrador comenta la historia presentan un registro culto, con referencias literarias i religiosas.
    No has seguido la guía de comentario que tenéis colgada, análisis i comentario muy incompleto i superficial

    Comentario por laurafl — febrero 5, 2008 @ 7:37 pm | Responder

  6. Sandra Cazorla
    2º bach-B

    Leopoldo Alas (1852-1901), conocido por el seudónimo de “Clarín”, es uno de los grandes novelistas españoles del siglo XIX. Nació en Zamora de familia asturiana. En 1863 la familia se afincó en Oviedo, ciudad a la que le uniría una estrecha relación y que se convertiría, de alguna manera, en la protagonista de su obra maestra, La Regenta.
    Estudió en Oviedo, tanto en el colegio como en la universidad, donde cursó la carrera de Derecho y entró en contacto con los krausistas (Giner de los Ríos, Salmerón). Al mismo tiempo colaboraba en El Solfeo, de orientación republicana, donde comenzó a utilizar el seudónimo “Clarín” para firmar sus artículos. Más tarde, en 1882, consiguió la cátedra de Economía Política de la Universidad de Zaragoza y el año siguiente se trasladó a la cátedra de Derecho Romano de la Universidad de Oviedo, actividad que alternó con las de articulista y escritor. Sus artículos literarios y satíricos, publicados mayoritariamente en la revista Madrid Cómico, alcanzaron gran popularidad, pero su mordacidad le valió numerosas enemistades e incluso algún duelo. En 1891 fue elegido concejal republicano del ayuntamiento de la capital asturiana.
    ¡Adiós, Cordera! es un cuento, género del cual Clarín es el iniciador en la forma contemporánea. En él se reflejan las situaciones sociales de la España de esa época, en este caso, la obra está ubicada a mitad de siglo XIX aproximadamente, ya que se citan las guerras carlistas. En este cuanto el autor utiliza técnicas del realismo, por ejemplo: la reproducción de habla de los personajes (asturianismos), descripción de lugares y paisajes reales, se critican los defectos que afectan a la sociedad. También aparece el naturalismo en los siguientes aspectos: explica el comportamiento de los personajes Y las vidas pobres y miserables que les ha tocado vivir.
    La industria está llegando al Prao Somonte, desde allí se ve el ferrocarril pasar todos los días y el palo del telégrafo. Allí también se encuentraban el viudo Antón, sus dos hijos gemelos, Rosa y Pinín, que estaban entusiasmados con el ferrocarril y Cordera. Esta vaca era lo único más valioso que poseía esta pequeña familia. La Chinta, esposa y madre de los personajes murió siendo ella la única que aportaba un poco de dinero. Al morir lo único que les quedó para poder vivir era la vaca, que según dijo la madre antes de fallecer que era sería su único sustento. La vaca entonces representó la figura materna, les acompañaba siempre y la cuidaban muy interesados. Debido a la escasez económica Antón se vio obligado a vender a Cordera para poder pagarle a su impaciente casero. Días después vieron como Cordera Se iba con el ferrocarril hacia el mundo civilizado, se la llevaban a un matadero. Desde entonces los dos gemelos veían al ferrocarril y al telégrafo, el progreso en general como algo malo que les quita los más preciado. Pasaron años y Pinín tuvo que servir al ejército para las guerras carlistas, éste también se fue con el ferrocarril, dejando a Rosa sola sometida en una gran tristeza y con odio a ese ferrocarril, que le había arrebatado a los eres que más apreciaba y quería.
    Clarín muestra en este cuento, como todos los autores de este corriente, la percepción que tiene del mundo, pretendiendo que toda España sepa las vidas tan pobres que hay, centrándose en el lugar donde pasó mayor parte de su vida.
    El narrador de este cuento es omnisciente, se conocen todos los pensamientos Y sensaciones de los personajes. A la vez es un estilo indirecto libre(1) (5)hay verbos en tiempo pasado(2) (saltó), P.IMPERFECTO DE INDICATIVO(3) (debía) (4).Se identifican fácilmente a los personajes cuando hablan. El registro utilizado por el narrador es estándar con algunas palabras del entorno donde se desarrolla en cuento (narvaso), mientras que cuando se pronuncian los personajes aparcasen asturianismos, típico de los textos de Clarín. La descripción es muy abundante y concreta(1). El tiempo de la obra dura varios años, desde que los niños son pequeños hasta que ya son mayores(6). El espacio se desarrolla en los prados asturianos, concretamente en el Prao Somonte.
    El tema principal de esta obra es la llegada de la civilización a la España rural y de qu(é) manera afecta a sus habitantes, en este caso a Rosa, Pinín y a Cordera. La vida de la gente pobre y sus problemas económicos, Antón tiene que vender a cordera para poder pagar sus deudas al señor de la casa dónde vivían, quedándose los niños sin la figura materna que la vaca representaba. A todo esto, España estaba sufriendo la industrialización y el poderío de las clases burguesas.
    Los personajes más importantes son tres:
    – Rosa? es una niña inocente con entusiasmo y curiosidad por el progreso. Siente mucho cariño hacia Cordera. Poco a poco va evolucionando y dándose cuenta de la realidad del progreso, cuando le arrebatan a su preciada vaca y a su hermano.
    – Pinín es el hermano gemelo de Rosa, junto a ella y la vaca formaban un trío de amistad y cariño. También siente entusiasmo por conocer el progreso y el mundo civilizado. Pierde este interés también al perder a Cordera.
    – Cordera es la vaca, que representa la figura materna para los niños y es el único bien que tienen. Ella se muestra desapercibida a la civilización exterior.
    – Antón es el padre de los niños. Se quedó viudo y pasando muchas dificultades económicas. Él también demuestra tener un gran aprecio a la vaca. Al no poder pagar al casero de ve obligado a vender la vaca.(7)
    Todos estos personajes, sobretodo los dos hermanos muestran una evolución según se van haciendo mayores y viendo la realidad de esa civilización.
    El cuento consta de unos cuarenta párrafos, en los se encuentran la introducción (siete primeros párrafos), nudo (hasta el párrafo 29) y el desenlace los once últimos.
    – En la introducción se presenta la manera de cómo ven los personajes la evolución del mundo civilizado.
    – En el nudo se plantean los problemas que tienen la familia para poder sobrevivir.
    – En el desenlace se resuelven los problemas económicos de forma trágica para los dos gemelos, y sobretodo para Rosa, ya que también se va su hermano. Aquí la visión que tienen los personajes principales del mundo civilizado ha cambiado, ahora lo odian. En dos ocasiones se han llevado a seres preciados e inocentes.
    Este cuento muestra de manera peculiar, a modo de cuento, la vida real de la época. Sobretodo la vida que llevaban la gente más humilde y las dificultades que pasaban mientras que en el mundo civilizado todo iba evolucionando. El entorno rural todo es sano y puro y no se quieren contactos con lo exterior, como pasa en el final de la obra. Es muy interesante la manera en que Clarín hace evolucionar a sus personajes a lo largo del cuento. También expresa los sentimientos del los personajes muy bien, con mucha descripción.
    Estos textos pienso que debían ser indirectas para la burguesía y el poder, para que se dieran cuenta de que también había mundo más allá de la civilización moderna y como ésta afecta también a las vidas rurales humildes.

    NOTAS

    1. Has de poner ejemplos de tus afirmaciones, probarlas.
    2. ¿Qué pasados?
    3. AQUÍ HABÍA UNA BARBARIDAD
    4. Normal que si el narrador es omnisciente y externo, los verbos estén en 3ª persona, sallvo en los diálogos.
    5.El estilo indirecto libre aparece mezclado con otras formas de discurso citado.
    6. ¿Entre qué años aproximadamente?
    7. Faltan muchos personajes: la madre, el casero, el rematante de ganado, el mayordomo, el tren y el telégrago
    8. Faltan los puntos 4.2 y sobre todo el 5º

    Comentario por sandracm — febrero 10, 2008 @ 10:14 pm | Responder

  7. Maria Rosa Gelabert Rosselló
    2 Batxiller B

    ¡Adiós, Cordera!
    Leopoldo Alas, Clarín

    Leopoldo Alas nació en Zamora en el año 1852 pero siempre se sintió asturiano por sus orígenes familiares. Finalmente, en el año 1859 se trasladó con su familia a Oviedo donde, posteriormente, estudió derecho. Sus inicios como escritor fueron cuando se trasladó a Madrid para cursar el doctorado. Después de obtener su doctorado regresó a Oviedo donde impartió clases en la Universidad. Leopoldo Alas murió en Oviedo en el año 1901.

    Clarín fue un escritor de ideas liberales y siempre tuvo mucha sensibilidad con las injusticias sociales las cuales se reflejan en el cuento ¡Adiós, Cordera!. Esta obra esta escrita en una época donde las tensiones políticas eran importantes. El autor a través de esta obra y muchas otras, intenta representar los grandes defectos de la sociedad del siglo XIX.

    ¡Adiós, Cordera! pertenece al corriente literario del realismo que pretendía reflejar la realidad de aquella época. Este cuento representa las principales características de este corriente; en primer lugar, en las obras se presenta la realidad tal y como es; en segundo lugar, hace una descripción detallada de los personajes y lugares; en tercer lugar, rechaza el sentimentalismo para dar un toque de crueldad a la realidad; en cuarto lugar, el lenguaje utilizado es coloquial (1)ya que se suelen representar ambientes cotidianos de la época; y por último, representa la relación entre los personajes y la sociedad de aquella época.

    La intención que tiene el autor al escribir sus obras es representar la realidad de aquella época con el fin de poder enseñar de una manera objetiva la situación y poder juzgarla y aprender de ella. (2)

    ¡Adiós, Cordera! describe la vida rutinaria y pacífica de un arrendatario pobre, Antón de Chinta, y sus dos hijos gemelos Pinín y Rosa junto a la inseparable Cordera. Esta historia representa un claro contraste entre la vida solitaria y pacífica en las montañas y lo que denominan el “mundo extraño”, Pinín y Rosa, que hace referencia al proceso de industrialización y los conflictos políticos de la época. Este contraste entre estos dos ambientes se ve así como va trascurriendo la historia y como repercute en las vidas de los protagonistas. El cuento representa la paz familiar que se vive en el prao Somonte que se ve reflejada principalmente por la relación que mantienen los dos gemelos, Pinín y Rosa, y la Cordera. También se añade la curiosidad que sienten los gemelos hacia el ferrocarril y el telégrafo que representan el progreso.
    Pinín y Rosa se dan cuenta de la cruda realidad de más allá del prao Somonte cuando su padre debe vender a la Cordera por cuestiones económicas. A partir de ese momento los gemelos miran con recelo los símbolos que representaban el progreso y que les han arrebatado la Cordera, su amiga inseparable. Finalmente, la historia se vuelve ()a repetir cuando los hermanos son mayores. El amor de hermanos se ve truncado cuando Pinín debe irse a la guerra (carlista) ()a servir al rey y defender la patria.
    Este cuento es una narración retrospectiva ya que describe los hechos reales de aquel tiempo. Los elementos que aparecen en esta narración son claros; en primer lugar aparecen los actores fijos que son Pinín, Rosa y la Cordera que son personajes que sufren una clara transformación a lo largo de la historia. En segundo lugar, el proceso orientado y complicado tiene un carácter temporal ya que la historia transcurre a lo largo de años. Y finalmente, la evaluación o moralización de este cuento es enseñarnos la situación de la sociedad de aquella época y darle un sentido crítico. La historia la cuenta un narrador omnisciente capaz de saber todo sobre los personajes y la situación. En este cuento hay personajes principales y secundarios; los principales son Pinín, Rosa y la Cordera ya que son el núcleo de la historia (3 y 4); y como personaje secundario esta el padre de los gemelos, Antón de Chinta que aparece en algunas escenas del cuento. La caracterización como personajes de Pinín y Rosa es de personajes redondos porque experimentan una evolución a lo largo de la historia des de que venden la Cordera. En cambio su padre, como personaje secundario, es un personaje plano porque sabe la situación de la época y durante toda la historia su personaje no se ve alterado por las situaciones que suceden. El tiempo externo de este cuento se sitúa en el siglo XIX concretamente cuando sucede el conflicto entre carlistas y liberales(5). En cambio, el tiempo interno abarca des de que los gemelos son pequeños hasta que éstos son mayores por lo tanto la duración del tiempo interno es de unos diez o quince (años).
    El texto esta formado por treinta y cuatro párrafos. Entre estos párrafos aparecen cortos diálogos de los personajes. Este texto narrativo esta dividido en planteamiento, nudo y desenlace.

    El planteamiento esta formado por los trece primeros párrafos. En el planteamiento se hace una descripción del prao Somonte donde mayoritariamente transcurre la acción y también se presenta la situación de los personajes, principalmente la relación que mantiene el triángulo amistoso entre Pinín, Rosa y la Cordera.

    El nudo esta formado por los seis siguientes párrafos. En el nudo se presenta el problema principal de la historia que es cuando los gemelos se dan cuenta en la sociedad en que viven y la rechazan totalmente cuando desgraciadamente tienen que vender a la vaca por cuestiones económicas.

    El desenlace está formado por los catorce últimos párrafos. En el desenlace la historia se repite igual que como en el nudo ya que Rosa debe aceptar la marcha de su hermano a la guerra y por lo tanto debe asimilar, finalmente, la diferencia entre la paz que se (vivía) en el prao Somonte y la hipocresía(6) que se vive en ese “mundo extraño” el cual llaman los gemelos.

    Clarín a través de este cuento ha descrito la situación real de una familia humilde y de posición económica baja que luchaban cada día por sobrevivir. Aunque la situación de cada día se veía representada por el esfuerzo había un ambiente de amor y paz. Esto se ve truncado cuando en un momento determinado la industrialización y los conflictos llegan a ese lugar puro que nunca había estado contaminado.

    En mi opinión, Clarín representa perfectamente la situación real de la época en que la política representa un papel principal y por lo tanto el pueblo estaba bajo su control. También la industrialización un papel importante porque representó un cambió estructural de la época.
    NOTAS
    1. Es coloquial en el habla de los personajes, pero cuando habla el narrador es estándar y a veces elevado. Por ejemplo:
    La Cordera recordaría a un poeta la zavala del Ramayana, la vaca santa; tenía en la amplitud de sus formas, en la solemne serenidad de sus pausados y nobles movimientos, aire y contornos de ídolo destronado, Caído, contento con su suerte, más satisfecha con ser vaca verdadera que dios falso.
    2. Concreta más. ¿Qué denuncia o pone de relieve Clarín en esta obra?
    3. Y la madre
    4 Y el antagonista: FERROCARRIL-TELÉGRAFO, y sus secundarios: el amo, el mayordomo, el rematante de ganado, el vecino de Carrión
    5. Tiempo de la construcción del ferrocarril Oviedo-Gijón, años 60, 3ª Guerra Carlista 1872-1876.
    6. En este texto no aparece ninguna hipocresía. La presión del amo, del casero sobre la familia campesina no se oculta, se manifiesta directamente, sin enmascararse.
    7. Te has saltado partes importantes de la guía del comentario, p.ej. el punto 5, y parte del punto 3 y 4.2. Por ejemplo apenas analizas el valor simbólico del espacio (el prao de Somonte, que era triangualor, y le cortan una esquina…)

    Comentario por mariarosagelabert — febrero 11, 2008 @ 5:08 pm | Responder

  8. Cristina Galmés Galmés
    2º Bachillerato A
    Corrección de ¡Adiós Cordera!

    El cuento de ¡Adiós Cordera! fue escrito por Leopoldo Alas más conocido por el pseudónimo de Clarín, uno de los escritores más importantes del realismo y del naturalismo español. El autor aunque nació en Zamora, se sintió asturiano por sus orígenes y sus preferencias personales. Pasó gran parte de su vida en Oviedo mientras estudiaba, más adelante se trasladó a Madrid para cursar el doctorado. Clarín tenia unas ideas liberales y republicanas, además, fue cr(í)tico con el catolicismo tradicional y sensible ante las injusticias sociales. En las obras destaca su espíritu crítico y su sensibilidad hacia las situaciones humanas como puede observarse en ¡Adiós Cordera! y en su otra novela también corta Doña Berta. En su época Clarín era un crítico temido y respetado y que además destaca como crítico literario.
    El cuento de ¡Adiós Cordera! claramente es una obra realista ya que explica la realidad social y a su vez el autor refleja su ideología junto con sus ideas liberales. Con este cuento Clarín pretende enseñar la realidad, la desigualdad, el poder de los ricos y la pobreza de la sociedad logrando así una cierta sensibilidad que a su vez atrae (y) conmueve al lector.
    La obra tiene lugar durante la (3ª) guerra() carlista() (1972-1975) y cuando llega el ferrocarril (1960…), se observa en: “Rosa, casi metida por las ruedas, pudo ver un instante en un coche de tercera multitud de cabezas de pobres quintos que gritaban… para ir a morir en las luchas fratricidas de la patria grande, al servicio de un rey y de unas ideas que no conocían”. Así pues, esta obra se sitúa dentro de un marco histórico con numerosos conflictos sociales y de una gran desigualdad social. Una época en la que el ferrocarril no beneficiaba a todo el mundo y los pobres eran los que más mal lo pasaban, el 1893 fue un año de numerosas manifestaciones de la clase obrera contra la mecanización. Los ricos se enriquecieron con el proceso de industrialización y la sociedad era desigual. Tenemos que tener en cuenta que Clarín era uno de los más importantes críticos literarios del realismo y del naturalismo en España. Escribía sobre las injusticias sociales y en su obra de ¡Adiós Cordera! critica los intereses de la burguesía, la desigualdad y las injusticias en una Espanta a mediados de siglo XIX. Para enseñarnos la realidad de la época nos describe la situación de las clases desfavorecidas que eran los auténticos afectados en este período cuyo sector agrupaba la mayor parte de la sociedad.
    El cuento es contado en pasado, por ejemplo: “el prao Somonte era un recorte triangular de terciopelo verde tendido” (línea 6), “aquella paz sólo se había turbado en los días de prueba de la inauguración del ferrocarril” (línea 44). El texto es narrativo puesto que se explica una historia, en concreto un cuento. El narrador tiene un punto de vista omnisciente debido a que entra en los pensamientos de los personajes, por ejemplo: “Pinín, después de pensarlo mucho, cuando a fuerza de ver días y días al poste tranquilo” (línea 10). Además el cuento es narrado con algunas palabras propias del asturiano, como por ejemplo: “el prao Somonte” (línea 6), “el xatu” (línea 43), etc. () es decir, las palabras propias de una lengua ya que la acción pasa en Asturias y se cita la lengua propia de los personajes que es el asturiano o “bable”. El cuento nos sitúa en el prao Somonte, en el camino entre Oviedo y Gijón. El prao es representado como un lugar de tranquilidad, el campo, lejos de la ciudad y con el contacto de los animales. Los personajes principales del cuento son los dos hermanos gemelos, Rosa y Pinín, y la Cordera que es una vaca que hace el papel de madre para los niños. También aparecen otros personajes secundarios como el padre de los gemelos, la madre, el casero, el mayordomo y el rematante del ganado. También aparecen algunos elementos como el tren y el telégrafo que aparecen personificados. Los dos hermanos gemelos son presentados como unos personajes redondos, es decir, que evolucionan a lo largo de la obra. Un claro ejemplo es la visión que tienen los niños al principio de ver el tren como inofensivo “una alegría loca, algo mezclada de miedo supersticioso, una excitación nerviosa, que les hacía prorrumpir en gritos, gestos, pantomimas descabelladas, después que un recreo pacífico, suave, renovado varias veces al día” (línea 53-55). Al final, cuando el ferrocarril es el que se lleva a la Cordera, y unos años más tarde a Pinín, ya no lo ven como algo inofensivo sino con odio y con rabia “!Adiós Cordera! –gritó Pinín con la misma fe, enseñando los puños al tren, que volaba camino de Castilla” (línea 200).
    El tema principal de la narración es el progreso manipulado por las clases dirigentes sobre las pobres. Como ya hemos dicho, el progreso de revolución industrial no beneficiaba a la gente. En este caso, el tren, que aparece personificado, es el que lleva a la muerte a la vaca y a Pinín. El ferrocarril se caracteriza como el inició de la industrialización a mediados de siglo XIX y a finales de la guerras carlistas, por lo tanto, nos encontramos en un siglo donde se había terminado el absolutismo y los avances de la sociedad estaban en manos de los ricos, los cuales manipulaban el proceso económico.
    El texto es narrativo y aparece esta dividido en tres partes. La primera parte es la más larga y va de la línea 5 hasta la 103. En la primera parte se describen los personajes principales y se explica la relación entre los dos niños y la vaca. La segunda parte empieza a la línea 105 hasta la 146. En esta parte se plantea el conflicto, los chicos son huérfanos, la vaca es para ellos como su madre y por este motivo Antón, su padre, no la quiere vender porque es para los hijos muy importante y la que muchas veces les ha calmado el hambre con la leche. La tercera y última parte empieza en la línea 148 hasta que termina. En esta parte se produce el desenlace, se ven obligados a vender la vaca porque no tienen nada más, se llevan a la Cordera al matadero y además, en esta última parte se produce una elipsis temporal cuando ya han pasado diez años de aquello y entonces el tren se lleva a Pinín por órdenes del rey. Todo el tiempo la acción sucede en el prao Somonte lejos de la ciudad y con el contacto de la naturaleza, para enseñarnos la vida de una familia pobre de campo que trabaja únicamente para sobrevivir y viven explotados, de aquí que muera la madre de los dos gemelos, la Chinta, de hambre y de trabajo. Los personajes evolucionan al largo de la obra, es decir, son redondos. Rosa, la hermana de Pinín, es presentada como una niña inocente que al inició no entiende los problemas de su tiempo pero con el tiempo va formando su carácter y a su vez, Rosa va comprendiendo lo que le rodea, la realidad con la perdida de la Cordera y más adelante también con la de su hermano, la semejanza entre ellos dos es que se los lleva el ferrocarril, que viene a representar el proceso de industrialización donde todo lo mandan los burgueses que son los enriquecidos de este siglo. Por otra parte, Pinín, el hermano gemelo de Rosa, es representado con los mismos rasgos que su hermana. Al principio no se da cuenta de la realidad pero con la perdida de la Cordera ya no mira el ferrocarril de la misma manera que al principio, el sentimiento de ese momento es de rabia y de impotencia. La Cordera, es una vaca, a la cual los dos hermanos tienen mucho cariño ya que ha sido para ellos como una madre, ya que la Chinta, su madre, murió. Antón, el padre de Rosa y Pinín, a lo largo del cuento demuestra también tener mucho aprecio a la vaca ya que no la quiere vender pero no les queda otra alternativa para salir adelante y sobrevivir. Aparecen también otros personajes como la madre de los gemelos que se habla de ella en algunos momentos donde se dice que murió de hambre y de trabajo. Al morir, le dijo a Antón que cuidara de la vaca, puesto que seria el alimento para sus hijos. El tren y el telégrafo tienen en la obra un papel importante los cuales hacen referencia al proceso de desigual de la industrialización.
    En tanto a la estructura, el texto esta contado en pasado como podemos ver: “no había vendido porque nadie había querido llegar al precio que él le había puesto”, “aquellos días en el pasto…”. Cabe nombrar que en el cuento también se hace uso de un tono poético, por ejemplo, “era un recorte triangular de terciopelo verde tendido como una colgadura, cuesta abajo por la loma”. La palabra terciopelo nos trasmite con un lenguaje poético lo fino y lo suave de la hierba del prado. En esta frase aparece un recurso expresivo abundante que es la metáfora.
    En los aspectos fonéticos destaca la modalidad informativa. Además es un texto en el que aparecen abundantes adjetivos para presentarnos los personajes.
    De este cuento me llama la atención en cómo el autor enseña la realidad dándole a conocer al lector la otra cara de la sociedad durante su industrialización y el poder de las clases burguesas o dominantes que solo miraban sus beneficios. En el siglo XIX, el período en que tiene lugar la obra, hace ya tiempo que ha terminado el absolutismo pero aun así el país sigue estando con un gran atraso social manipulado por las clases dirigentes.

    Comentario por crisgalmes — febrero 29, 2008 @ 10:33 pm | Responder

  9. Alicia Rechac Alemany
    2º Bachillerato B

    Comentario de “¡Adiós, Cordera!”

    ¡Adiós, Cordera! es un relato corto con influencias realistas y naturalistas, escrito por Leopoldo Alas (Clarín). Leopoldo Alas nació en Zamora en el año 1852, y recibió su educación primaria en el colegio de jesuitas de León, donde creará las bases de “el sentimentalismo religioso y el principio de gran disciplina moral que fueron la base de su carácter” –wikipedia-. De todas maneras, debido a influencias de su familia, siempre se sentirá más atraído e identificado con Asturias, su cultura y su paisaje.

    Siempre fue un alumno modelo y sobresaliente, estudió el Bachiller y la carrera de derecho en Asturias y el doctorado en Madrid. Allí, entró en contacto con el krausismo, movimiento filosófico que cree en la razón individual de cada persona como única fuente de conocimiento verdadero, como Dios que está presente en todos los humanos (así cada persona, es su propio Dios, la verdad es subjetiva).

    Escribió en diversas revistas bajo el seudónimo de “Clarín”. Fue muy polémico como crítico (alabado y odiado), y bastante reconocido, ya que no tenía miedo de atacar a nadie. Más tarde, obtuvo el cargo de catedrático (tras luchar por una injusticia, (le negaron)anteriormente (otra plaza) debido a malas relaciones con una persona poderosa, UN MINISTRO), en el que ya ejerciendo el oficio corrió la fama de ser muy estricto, exigente, fiel a su moralidad.

    Después de pasar una crisis existencial sobre sus valores, se acerca más al espiritualismo. En sus obras aparecen influencias del realismo, el naturalismo y una feroz crítica a la sociedad del momento.

    Parece ser que simpatizaba con las ideas republicanas y el liberalismo krausi(st)a, aunque siempre desde un punto de vista científico. De esta manera, valora la fidelidad de uno mismo a sus propios valores, con la acorde actuación de cada uno respecto a estos. De esta manera, todo aquello hipócrita y que además reprime las ideas de otro, creyéndose superior, es objeto de crítica; ya que la verdad es relativa, y cada individuo es valioso. El punto de vista científico se puede ver en su literatura realista (en el caso de ¡Adiós Cordera!, descripción del paisaje asturiano, concretamente “el prao somonte”, con la utilización del tren que fue real, el registro asturiano de los personajes…) y naturalista (por ejemplo, Antón de ChiNta nació pobre y vivió pobre,…) acorde con la realidad.

    En la época de Clarín, (segunda mitad del siglo XVIII), el mundo se empezaba a industrializar, con el consiguiente “progreso” (de comunicaciones, de transporte, máquinas…) bajo las ideas del liberalismo; pero cruel, hipócrita a sus ideas (porque realmente lo que quiere el Estado es el beneficio a toda costa) y alejado de los problemas individuales de las personas que no poseen capital, así el mundo es dominado por los que tienen dinero y son poderosos, mientras que los impotentes deben someterse a los deseos y problemas del país (poderosos, con dinero: burgueses, nobleza heredada, iglesia); sin tener en cuenta la destrucción de ese otro mundo alejado y no “contaminado” de la civilización.

    De esta manera, Leopoldo Alas, con el relato de “¡Adiós Cordera!” en principio pretende criticar a la sociedad de la época, (liberalismo insensible a los problemas individuales, el poder dominado por los ricos y para la riqueza), cruel e insensible a consecuencia de la industrialización y el progreso tecnológico (simbolizado por el tren y el telégrafo) que empieza a penetrar en ese mundo aparentemente idílico y aislado, como son los campos asturianos, el lugar donde la familia del relato vive, con sus consecuencias desastrosas (muerte y soledad; un mundo frío –como las máquinas, que son inertes-).

    Así, el destinatario puede ser cualquiera… así como los poderosos hipócritas que actúan con el fin de conseguir más dinero, sin tener en cuenta las consecuencias; como aquellos que están sometidos a este poder, invitándoles muy indirectamente a hacer algo para evitarlo, como modo de alerta, donde tendrían que actuar como la “vaca sabia” y aterrorizarse, alejarse de lo que se puede avecinar. Así que, simplemente va dirigido a la sociedad española en general.

    Un elemento más (y no por ello menos importante) que refleja el realismo (de movimiento literario) del cuento es el punto de vista del narrador: externo pero conocedor de los pensamientos de todos los personajes, omnisciente; “en sus tres facetas de discurso narrativizado (relato de diálogos en forma reducida como en ll.226-230), transportado en discuso libre indirecto (l. 56-62) o imitado tal cual (l. 324-326)”. -doc. clarin_adios_cordera_2-.

    “¡Adiós, Cordera!” se encuentra dentro del conjunto El Señor y lo demás son cuentos, satírico-humorístico que compone un “retablo de ejemplos del vivir, iluminados por la fe y el amor o por la preocupación social” (www.espasa.com). Concretamente, este cuento, trata sobre una familia asturiana pobre, que vive aparentemente feliz (ya que su supervivencia es dura, y las reclamaciones del casero acentúan su pobre situación económica) en su mundo idílico, apartado de la civilización (patria grande…). La historia se centra en los hermanos Pinín y Rosa, y la Cordera, que actúa como vaca y como substituta de la madre fallecida dos años después de la compra de la vaca. Este triángulo afectivo, se ve roto por la entrada del progreso y industrialización; un mundo frío, cruel y muerto (telégrafo y ferrocarril), que será la causa de la venta obligada de la Cordera (por el padre, Antón de Chinta, que a pesar de no tener una relación tan intensa como la de los niños con la vaca, también cree que es un pilar de la familia y “de las propias carnes”) a causa de problemas económicos, vendida a esos representantes del poder (indianos, ricos y curas) por el simple goce de la carne; además de, la misma manera, la llamada de Pinín para luchar en la Guerra Carlista, y será utilizado, igualmente, como carne para “para las locuras del mundo, para las ambiciones ajenas”. Así, Rosa se queda sola, le han quitado su vida.

    Así que, el relato toca los temas siguientes: afectivos y económicos de la familia (donde los económicos se ven obligadamente por encima de los afectivos: la venta de la vaca para poder pagar al casero, la vaca tan querida por toda la familia, un elemento esencial dentro de esta para cada uno de los integrantes), las consecuencias del progreso (ajeno a los ciudadanos, al pueblo sencillo; que entra y cambia su mundo –justamente a peor- sin que estos puedan hacer nada; porque está dominado por el dinero), así la sociedad (que es clasista, tu calidad de vida, tu libertad, tú; dependes del dinero que tengas), la idealización del mundo “perfecto” anterior a la industrialización (que no es que sea perfecto, pero es mejor que el nuevo mundo que se avecina), la religión (que se pone del lado del poder, así que es infiel a sus doctrinas; además de la vaca considerada como un elemento sagrado, fuera de la religión católica, pero casi superior a ésta), la miseria del pueblo sencillo (reflejada así tal y como es)….

    El autor intenta acercar al lector a un ejemplo concreto de las consecuencias de lo dicho anteriormente. Así, intenta acercar al lector a una situación concreta, para que nos sintamos identificados con los personajes de la historia, sus sentimientos, sus desgracias,… y veamos directamente las injusticias que sufren, aunque des de un punto de vista más grande que el de los personajes principales, ya que, posiblemente éstos, no entiendan totalmente las causas de su desgracia; no tienen la información de todos los pensamientos y sentimientos de los otros personajes, así como sí lo tiene el narrador (omnisciente). Por lo tanto, el lector tiene la sensación de entender una realidad absoluta (realismo), y puede entender el sufrimiento de los personajes.

    El relato gira entorno Pinín, Rosa y la Cordera. Pinín y la Cordera, son los que sufrieron directamente las consecuencias del progreso y de los poderosos: de la misma manera, son los que tuvieron una reacción más activa: Pinín inocente acercándose, curioso, al poste del telégrafo; y la Cordera, alejándose, horrorizada por aquella bestia metálica, cada vez que pasaba el tren. Curiosamente, la vaca, más experta (como una madre) tiene el sexto sentido de reconocer la malevolencia de esos símbolos del progreso, que serán los que la matarán; y Pinín, más niño aun más ingenuo, es más curioso. Al igual que Rosa, aunque ésta, simplemente siente curiosidad “del ruido en el ruido mismo”, su reacción es más pasiva… así sufrirá las consecuencias de la civilización un poco más indirectamente, ya que ella no se mueve del lugar; pero su mundo perfecto, el triangulo social es destruido. Cabe destacar, que Rosa es un personaje que evoluciona bastante: al final, es capaz de culpar y odiar eso ignorado, desconocido, que se ha llevado lo que más quería. En un plano más secundario, se encuentran el padre Antón de Chita, soltero debe afrontar el cuidado de la familia; la madre fallecida, que era la que sustentaba la economía familiar, vivió y murió pobre, al igual que la vaca, que será el pilar familiar y finalmente salvará también la economía familiar; el amo, (representante del caciquismo político de la época) que es el elemento vil y cruel de la patria chica, que perjudicará la felicidad de la familia, representa el poder insensible de la patria grande; como los que llaman a filas a Pinín, donde las situaciones personales y sufrimientos individuales no cuentan, las personas son simples objetos, “carne de cañón” para el provecho de otras personas más poderosas. Y EL MISMO TREN, EL PERSONAJE CENTRAL DE LA OBRA, QUE COMO HAS DICHO ANTES, REPRESENTA EL “PROGRESO”

    La acción del relato se sitúa en un lugar que, por lo que parece ser, es real: el prado Somonte se encontraría en la separación de la línea Gijón-Oviedo y Gijón, Natahoyo-Avilés del tren. El mercado es “el del HumedaL”.(1) (doc. clarín_adiós_cordera_2), y la casa de la familia principal. Cabe destacar que el Prao Somonte es triangular y es despuntado por las vías del tren; curiosamente igual que la relación de los tres personajes principales de la obra y su destrucción por la industrialización.

    En la introducción, se ha explicado por encima el tiempo externo. Los elementos que hacen suponer la época en que transcurre el relato son fundamentalmente dos: al principio del problema texto, la construcción del ferrocarril que pasa por el Prao Somonte, que coincide con la inauguración de la línea Lanqreo-Gijón, que se supone que fue inaugurada por el 1860; y después está la llamada de Pinín a la guerra, que se supone que es la tercera Guerra Carlista, que se dio del 1872 al 1876. Por lo que hace al tiempo interno, es evidente que la acción no es continuada: hace constantes saltos temporales, donde sólo se narran fragmentos selectivos, con cortes temporales, concretamente y sobretodo retrospecciones. Así, por ejemplo se dan diversos saltos en el pasado: cuando recuerda que los niños llevaban la vaca a pastar a la Gramática, (al común o por los caminos); después, cuando recuerda la vida de la madre; cuando recuerda los tiempos difíciles para la vaca y como lis niños lo intentaban suavizar; y finalmente la elipsis de tiempo cuando Pinín ya se ha hecho mayor y tiene que ir a la guerra.

    Estos saltos en el tiempo, y en el espacio, permiten separar el cuento en diversas escenas: primero, se da la descripción de la reacción de los tres personajes principales ante el palo del telégrafo. Después, se da una pequeña retrospección de la Cordera, cuando recuerda sus tiempos de juventud cuando vivía más alocadamente; que la compara ante la reacción que tuvo ante el paso del ferrocarril: entonces, se describe la reacción de cada personaje ante este hecho el día de la inauguración (Cordera se volvió loca, en cambio los niños estaban emocionados) y como esta reacción fue (modificándose y apaciguándose) con el paso del tiempo hasta el punto que este hecho entró a formar parte de la normalidad. Seguidamente, describe el silencio y la paz idílicos en el Prao Somonte, como un “locus amoenus” únicamente perturbado por el sonido del tren (adelanto del final) y además también entraría la descripción del afecto que se tenían mutuamente los tres personajes principales, que es una unión donde los elementos que la forman no se percatan de lo que les hace diferentes a cada uno, y la Cordera es presentada como medio abuela medio Dios “destronado”, se siente feliz de estar así, como si hubiese elegido su situación. La escena siguiente, se podría entender como la retrospección donde se explican los recuerdos de las buenas acciones de los niños que hacían para que la Cordera no viviese bajo unas condiciones tan duras; que se aprovecha para explicar el planteamiento de la vida de los personajes sumidos a la pobreza. Después, Antón entra en el relato: acepta su situación de pobreza, donde tiene que trabajar muy duro para subsistir, y privarse de muchas cosas, así posiblemente deba vender a la Cordera. Entonces se da otra retrospección, de Antón: recuerda la muerte de Chinta (la madre biológica, su mujer) debida a la “extenuación y el hambre”, cuando legó su papel de madre y economista de la casa a la Cordera. Ahora es cuando empieza el relato, la acción: explicación del primer día en que Antón intentó vender a la Cordera, aunque no pudo (entendía “a su manera” lo que significaba la Cordera para la familia) desde dos puntos de vista, de los niños (un día se despertaron y la Cordera no estaba, pensaban que su padre la habría llevado al toro semental, pero cuando el padre llegó, entendieron que se avecinaba algo malo) y de Antón (aunque él no lo quiera admitir, no vendió a()la Cordera porque le puso un precio demasiado alto y ahuyentaba a los clientes (in)conscientemente o no, y después regresó a casa con la Cordera, aliviado). Después, con el aviso del mayordomo en cuanto a que el amo ya no esperaba más para recibir el dinero del casero, y se tiene que dar lo inevitable. Así, Pinín acompañará a su padre al mercado para vender finalmente la vaca, y se presenta a los contratistas de carnes como tiranos del mercado, la vaca es vendida objetivamente como un animal. Entonces se da la desolación de los niños, que además culpan a los elementos de la industrialización sobre la venta de la Cordera, que ha facilitado el trámite, así quedan como asesinos de la Cordera. Seguidamente, se explica el terrible momento cuando se llevaron a la Cordera y la reacción de la familia, dolorosa por parte de todos; y los niños se despiden simbólicamente la Cordera también su esquela. Al día siguiente, la soledad y la tristeza en el Prao Somonte, irrumpida de nuevo por el sonido del ferrocarril: se despiden de nuevo simbólicamente los hermanos y la Cordera, que creen que se encontrará dentro del tren, y culpan con rencor de nuevo hacia los elementos de la industrialización, que se llevan a la Cordera y todo lo que ella representa, esos buenos momentos, protección, amor… “Al matadero, carne de vaca, para comer los señores, los curas y los Indianos”. Aquí se produce una gran elipsis, un corte temporal donde pasan muchos años: Pinín es llamado a la guerra, y su “amo” (cacique) no hace nada para evitarlo, quiere que vaya (no tienen suficiente dinero o prestigio para no ir a la guerra), y de la misma manera que con la Cordera, el ferrocarril se lleva a Pinín, y se tienen que separar los hermanos; se da una despedida simbólico (Pinín seguramente tampoco volverá, será utilizado “para carne de cañón” como la vaca, para los indianos, señores y curas…). Finalmente, Rosa queda de nuevo aun más sola que nunca, en el Prao Somonte, odiando más que nunca a los elementos de la industrialización y comprendiendo lo que representaban, y que significaba ese “ruido por el ruido”.

    Así, el relato se puede decir que el relato se desarrollo desde una situación inicial idílica, donde Pinín, Rosa y la Cordera viven perfectamente en un triángulo “amoroso”; que se destruye debido a dos situaciones paralelamente similares: primero, debido a la situación económica de la familia, la Cordera es vendida como carne para comer los poderosos, y se destruye ese triángulo perfecto; y después, se da la separación de Pinín, que se tiene que ir a la guerra debido a problemas políticos, y será utilizado como “carne de cañón”, quedándose así Rosa sola.

    Más bien, el relato se desarrolla en una estructura in media res: primero hay una presentación de los personajes (de la línia 11 a la 57, y de la 70 a la 80; aunque cuando se explica la reacción de los personajes ante el ferrocarril, es un adelanto del inicio del conflicto) y una descripción del lugar (de la línia 1 a la 11, y de la 58 a la 69), se da el inicio del conflicto (cuando el padre tiene que vender a la Cordera, y el mayordomo avisa de que quieren el dinero ya) y el desarrollo de todo el conflicto (venden a la Cordera, ésta se va y después también Pinín). Y después, siguiendo esta estructura, se da el desenlace y la resolución del conflicto: Rosa se queda sola y culpa al palo del telégrafo y (a)l ferrocarril.

    Evidentemente, al principio del relato, predomina la forma nominal y la adjetivación, propia de la descripción: cuando presenta a los personajes y describe el lugar y la situación. Así, el tiempo interno es muy lento, el ritmo, la velocidad; es como si no pasase el tiempo, no hay acción; nada más se acelera un poco el ritmo en el inicio en las pequeñas retrospecciones al pasado: las acciones que hacían los niños para que la Cordera viviese mejor, y la muerte de Chinta. Después, a partir de la lín(e)a 120, que es cuando empieza el planteamiento del conflicto y su desarrollo, la narración se vuelve mucho más rápida, predomina la acción, los verbos, y se puede ver en las expresiones de situación del tiempo y lugar (por ejemplo, al principio de cada párrafo: Al oscurecer,…; En el Natahoyo,…; Desde aquel día,…; Al sábado inmediato,….; Aquellos días,…;El viernes, al oscurecer,….; Caía la noche,…; etc.).

    El relato se da con un tono elegía, ya que se da la pérdida de algo; y también algo irónico, así como los contrastes grandes (inocencia de los niños-potencia del ferrocarril, regionalismo-civilización, pobreza-riqueza,…). Se debe destacar la descripción detallista, basada en hechos reales, bien documentada, propia del realismo. Además, la utilización de palabras en Bable (con algunas palabras coloquiales o propias de la zona que reflejan el habla de la época y nos acerca a la vida de los personajes. En cuanto a los aspectos estilísticos, cabe destacar ante todo la humanización o incluso “diosificación” de Cordera, la presencia de múltiples comparaciones (por ejemplo la comparación de los niños con recentales, que están bajo la protección de Cordera), la ironía áspera (por ejemplo, Chinta tenía un papel de madre y economista legado a la Cordera: ella cuidará de la familia y, en vistas del mal estado de la economía familiar, ella los salvará cuando sea vendida. Finalmente muere como la madre…), así como los símbolos (por ejemplo el telégrafo y el ferrocarril, símbolos de la industrialización; el frío del telégrafo; el adiós de los niños y la Cordera…).

    Finalmente, este relato representa perfectamente el dilema del siglo pasado donde el progreso, la industrialización se impuso sobre la otra vida que se llevaba. Claro, normalmente este cambio se ve con buenos ojos, pero como todo, también tiene sus inconvenientes. Si se mira con ojos desde la actualidad, se podría entender como este desarrollo, puede desplegarse sobre todo el mundo, homogenizándolo, destruyendo los aspectos individuales e únicos de cada lugar. Pero sobre todo, se puede entender c(ó)mo los que tienen el poder, los ricos, representantes de “la civilización” pueden jugar con los demás, menos poderosos, controlándolos, según sus intereses; sin tener en cuenta la vida de los “más pequeños” según ellos, pero que son igualmente personas. Desde otro punto de vista, se puede comparar la construcción del ferrocarril con la construcción de autopistas en Mallorca, que destruyen la naturaleza y la vida “idílica”, alejada de la fría industrialización; de la misma manera, las autopistas en Mallorca son el medio por el cual los turistas llegan a las costas, y así también llegan los hoteles, la construcción, la masificación, que destroza a su manera las costas y naturaleza insustituible de las islas en su pleno estado de naturaleza.
    NOTAS
    1. Es un topónimo real, el del mercado de Gijón

    Comentario por aliciaypunto — marzo 1, 2008 @ 1:25 pm | Responder

  10. M.Mercè Rosselló Villalonga 2º Batx. A

    Corrección “¡ Adiós Cordera!”

    El texto de “ ¡ Adiós Cordera! fue escrito por un autor novelista español del siglo XIX.
    Esta obra es ambientada en Asturias donde el autor pasó parte de su vida. El propósito de la obra es ofrecer una visión verosímil de una época histórica. El autor quiere que parezca una cosmovisión realista o costumbrista.

    El tema del cuento de Clarín es la relación que se establece entre Pinín, Rosa y la Cordera. También refleja lo querida que es para todos, la vaca, y la historia parecida que viven Pinín y la Cordera.
    El argumento de la obra se basa en la estrecha relación que mantienen los personajes. Por un lado, lo mucho que quería a la vaca la señora de Chinta. Por otro lado, ese cariño maternal que les proporcionaba “Cordera” a los gemelos ( Pinín y Rosa), huérfanos de madre. La historia empieza contando lo bien que se lo pasan en el prado Somonte, sigue explicando, la miseria en que viven y la obligación de vender a la vaca para subsistir. Luego entra en escena el Ferrocarril, en la guerra Carlista, y explica una relación semejante entre Pinín y la vaca.
    Este texto es narrativo de hechos ficticios. La persona que cuenta la historia es un narrador omnisciente, porque sabe todo lo que ha sucedido, incluso lo que piensan los personajes, sus sentimientos ( …menos audaz, pero más enamorada de lo desconocido…), y su pasado. El texto esta escrito en tercera persona. Es un tiempo pasado donde predominan el pretérito imperfecto(despuntaba, recordaba, representaba,…) y el pretérito pluscuamperfecto(1)(plantado, enamorada,..). Como hemos anunciado anteriormente, la historia sucede en la Provincia de Asturias, en concreto en uno de los ángulos del Prao Somonte podían observar que despuntaba el camino de hierro de Oviedo a Gijón.

    En cuánto a la estructura externa del texto encontramos cuatro partes diferentes. Primero nos hace una introducción y explicación de los protagonistas. El autor nos describe d(ó)nde viven los protagonistas( en el Prao Somonte). Otro tema que tratan en esta obra es la economía de aquellos tiempos y las dificultades que tenían las familias de la época, poniendo de ejemplo la familia de Antón de Chinta. Luego, el padre cuando ve que no tiene dinero decide vender la vaca. Es una venta, un tanto obligada y él se siente mal. Otra tema, es el símbolo del ferrocarril. Primero, podemos observar como el ferrocarril se lleva a la vaca y años más tarde sucede lo mismo en la vida de Pinín.

    En la estructura interna podemos encontrar diversos elementos. Por un lado, los protagonistas son dos hermanos gemelos que viven una vida sin su madre, que murió. Y la relación que mantienen con la vaca llamada “Cordera”. La vaca es para los niños la substituta de su madre. Otro protagonista es el padre de los gemelos. Que se caracteriza por lo mucho que quiere a sus hijos(,) pero se ve obligado a vender a la vaca para seguir viviendo.

    La acción se desarrolla (en) dos momentos completamente diferentes(,) pero a la vez tienen puntos en común. Por un lado, el hecho de que la familia tenga problemas económicos causa la separación entre los niños y la Cordera(;) y por otro, la separación entre Rosa y Pinín es debido a los problemas políticos y económicos de la época y Pinín se ve obligado a irse debido a que serviría para carne de los glotones y poderosos, como dice en el texto, carne de cañón, que se refiere a (hacerse) soldado.

    El tiempo de la obra queda reflejado en las informaciones complementarias que da el autor en el texto. Un ejemplo de ello es en la octava línea cuando dice “el camino de hierro de Oviedo a Gijón” se refiere a que la acción sucede en la Comunidad Asturiana. También se menciona la Tercera Guerra Carlista (y) la inauguración del ferrocarril en 1860.,(2) que fue la vía que unía Barcelona con Mataró. El autor nos quiere transmitir como se sentía la sociedad de la época pero también como se vivía si las cosas te iban minimamente bien.
    Habla en presente con informaciones del pasado(3). Una característica es el hecho que durante tres semanas ha habido momentos importantes y tristes en la vida de la familia de Rosa y Pinín. (Un sábado se enteran que su padre quiere vender a la vaca, el siguiente sábado es la venta y finalmente una semana más tarde ven como el tren se la lleva).

    El tiempo verbal (de las secuencias narrativas) es en pretérito Perfecto Simple(4), todo el tema relacionado en las descripciones y el pretérito pluscuamperfecto hace referencia a las acciones (anteriores)durante el relato(4).

    Cuando hacemos un análisis de la forma partiendo del contenido no nos tenemos que olvidar que la modalidad predominante durante todo el texto es la enunciativa porque con una oración enunciativa podemos comunicar más de un hecho, como hace el autor(5). Una de las peculiaridades dialectales es como se anuncia al prado (lo llaman “prao”( en asturiano)).
    Si analizamos los aspectos morfosintácticos, encontramos una abundancia de adjetivos, la mayoría especificativos que nos aclaran c(ó)mo son los personajes y sus características(4). También podemos encontrar sustantivos concretos y comunes, así como propios, por ejemplo los nombres de los protagonistas.

    El lenguaje del narrador es culto y elaborado y el de los personajes es más común porque hace referencia a aspectos esenciales de la vida(4).
    Es un texto narrativo, porque el autor nos narra los hechos de los protagonistas y su vida, pero a la vez también nos los describe, y por eso también es descriptivo(4).

    Como conclusión solo me falta comentar el hecho de que es un cuento donde predominan bastante los contrastes. Por un lado, hay la diferencia entre la vida rural (que viven los personajes) y la vida urbana de la ciudad (6)
    (no esta reflejada en el texto, pero la podemos percibir) (7) donde Antón de Chinta lleva a la vaca para que alguien se la compre. Aparece un tren donde primero se lleva a la vaca y años más tarde a Pinín. Y hace que Rosa se separe de la Cordera y de su hermano y sienta una gran añoranza hacia sus seres queridos.

    Este relato me ha sido dificultoso a la hora de entenderlo, pero al final después de hacer unas cuantas lecturas profundas creo que he encontrado la idea. Y también pienso que hace unos años (y hoy en día) hay familias que tienen que sacrificar algún objeto para poder sobrevivir y subsistir económicamente.
    Notas
    1. Estas citas están mal, corrígelas.
    2. El ferrocaril Barcelona Mataró se había iniciado antes, creo que en 1845, sobre 1860 se construye el Gijón-Langreo.
    3. ¿Qué quiere decir esto?
    4. Faltan citas, ejemplos.
    5. No pones ejemplos. Pero, además, el título del cuento es exclamativo, y en las despedidas ésta es la modalidad que destaca, la que resalta la emotividad.
    6. No aparece la vida de la ciudad, sólo la rural. 7. ¿Cómo podemos percibir la vida urbana?

    Comentario por merc3 — marzo 1, 2008 @ 4:05 pm | Responder

  11. Ana María Aguilera Pavón
    2 Bachillerato A

    ¡Adiós, Cordera!

    Leopoldo Alas “Clarín” nació el 25 de abril de 1852 en Zamora, donde se había trasladado su familia desde Oviedo (Asturias). En la casa se hablaba continuamente de Asturias y su madre, con cierta nostalgia, contaba relatos de aquella tierra de sus antepasados. Este ambiente influyó en gran medida en el espíritu del niño Leopoldo que desde siempre se sintió más asturiano que castellano-leonés, aunque a lo largo de su vida conservó un cariño especial por las tierras que le vieron nacer.
    En el verano de 1859 toda la familia regresó a Asturias. Leopoldo descubrió con sus propios ojos la geografía asturiana de la que tanto había oído hablar a su madre. Durante los años siguientes Leopoldo se encuentra en libertad por las tierras de Guimarán, propiedad de su padre, donde aprenderá directamente de la Naturaleza y de los libros que encuentra en la vieja biblioteca familiar donde entra en contacto por primera vez con dos autores que serán sus maestros: Cervantes y Fray Luis de León.
    Durante los ratos libres que le dejara la cátedra de la Universidad, Clarín escribía artículos para los periódicos El Globo, La Ilustración y Madrid Cómico. Envía a los periódicos de El Imparcial y Madrid cómico sus «Paliques» satíricos y mordaces que le proporcionarán algunos enemigos adicionales.
    En 1892 Clarín pasa por una crisis de personalidad y religiosa en que, según sus palabras, trata de encontrar a su yo y a Dios. Poco después dejó reflejar dicha crisis en su cuento Cambio de Luz.
    Durante los últimos años de su vida, Clarín recibe gran cantidad de ofertas para colaboraciones así como peticiones de autorización para traducir una novela de Zola. La retribución es buena y Clarín piensa que una traducción no le dará tanto trabajo como escribir. Pero los tecnicismos y palabras difíciles del escritor francés, unido al perfeccionismo de Clarín hacen que el trabajo se alargue durante meses, agotando la poca salud que tenía en aquellos años.
    El 13 de junio de 1901, murió Leopoldo Alas, a la edad de cuarenta y nueve años.
    Información encontrada en http://www.wikipedia.org , Leopoldo Alas (Clarín).
    1. Tema
    El progreso del telégrafo, ferrocarril, etc. en manos de los intereses de las clases más dominantes produce una continua desgracia a la gente que es más humilde.

    2. Resumen
    Adiós Cordera es un cuento de Leopoldo Alas Clarín que describe la típica familia campesina del siglo XIX que vivía en un estado de completa miseria. Esta familia est(á) compuesta por cuatros miembros: el padre, dos hijos y una vaca, en la cual los hijos encuentran el apoyo materno. Los dos hijos, Rosa y Pinín, encuentran en la Cordera (la vaca) todo lo que su madre les habría podido ofrecido: paz, amor y alegría. Debido a su pobreza, el padre decide vender a la vaca Cordera, esta desaparece del lado de los niños, y esto supone una situación muy dolorosa para ellos ya que es como si hubiesen perdido a su madre o a su abuela por segunda vez.
    Años más tarde, la historia se vuelve a repetir, el hermano mayor (Pinín), debe marchar a la guerra y es el momento en el que Rosa se da cuenta de que el ferrocarril, se lleva todo lo que más ha querido: primero cuando se llevó a Cordera y ahora a su hermano Pinín.

    3. Título
    – El progreso produce un sufrimiento.
    – Viendo c(ó)mo una y otra vez se llevan lo querido.

    Narración en la que aparecen algunos flash-back: el recuerdo de la muerte de la madre (la Chinta, que fue suplida por la Cordera, quien se comporta como una madre y una abuela para los niños), y el recuerdo de cómo Antón de Chinta obtuvo a la Cordera y el Prado Somonte. El tiempo de la narración puede dividirse en dos: el tiempo real y el tiempo interno del relato.

    El tiempo real: lo podemos situar gracias a dos factores que se ven en el cuento los cuales son la construcción del ferrocarril y la tercera guerra carlista. La inauguración del ferrocarril en España (1848) fue con la línea Barcelona-Mataró, la línea minera Oviedo-Gijón fue la tercera en concederse así que debió construirse sobre los años 60. La tercera guerra carlista sucedió en España entre 1872 y 1876.
    Al parecer, no hay ningún fallo temporal ya que todo encaja perfectamente y se adapta en el tiempo ya que Pinín, suponemos, que debía tener unos 11 años al empezar el cuento por lo tanto al empezar la tercera guerra carlista (más o menos diez años más tarde) ya era mayor de edad.

    Tiempo interno: Podemos dividirlo en pasado: la niñez de Rosa y Pinín, la venta de la vaca y una elipsis temporal de unos 10 años.

    El pasado se recuerda mediante el flash-back, con el que se recuerda, la muerte de la madre, la adquisición de la vaca, los años en los que la Cordera pastaba por las tierras comunales(y en los caminos apartados), y como los recentales desaparecían a los pocos días de haber nacido (eran vendidos a las carnicerías).

    La niñez de Rosa (y) Pinín, viviendo felices en el Prado Somonte con la cordera, la venta, y su marcha hacia la muerte en el tren corresponden al presente del relato. Después de una elipsis de diez años, aproximadamente, cuando llaman a Pinín a filas para ir a la III Guerra Carlista llegamos al futuro.

    El ritmo temporal es más lento en la primera y tercera parte, esto se debe a la abundancia de la descripción. En la primera se centra en aspectos concretos y en la tercera parte al diálogo entre el Padre y el rematante de Castilla.

    Del ambiente podemos decir que el relato transcurre en escenarios rurales. En Puao, en el Prado Somonte y en toda la zona de Oviedo hasta Gijón. Son escenarios reales, descritos en el pasado, aunque se podrían encontrar ahora.

    En Asturias, Leopoldo descubrió la geografía asturiana de la que tanto había oído hablar a su madre y es allí donde encuentra la paz. Trasladándonos al cuento, el Prado Somonte también es un triángulo de paz. Triángulo que también se forma entre Pinín, Rosa y la Cordera; el cual se rompe a lo largo de la historia, primero con la pérdida de la vaca y más tarde con la pérdida de Pinín.

    Leopoldo Alas tenia un poderoso sentido crítico que le servía para darse cuenta de los fallos contenidos en sistemas cerrados e inflexibles. Nunca separó literatura y vida, y enemigo de todo esteticismo a secas se mostró hostil a movimientos que, como el Modernismo, le parecían una lujosa pero vacía cáscara. “¡Adiós, Cordera!” es una crítica contra los hombres con poder que hacían de la vida de los demás un infierno (miseria y pobreza) con tal de beneficiarse. Lo justificamos por su aparición en el cuento, estos personajes aparecen como los “personajes malos” ya que destruyen la familia y el amor que los une.
    Información encontrada en http://www.cuc.cervantes.es . Son las cuatro primeras líneas del párrafo anterior.
    La historia esta narrada por un narrador omnisciente, aunque ya desde el principio se sorprende de la historia que nos va a contar, debido a la pobreza de la familia, lo que empieza siendo un relato feliz termina lleno de injusticias y tristeza.

    Aparecen las tres modalidades del relato: la descripción, ya sea del prado somonte, de la reacción de los personajes ante los elementos del progreso que los van invadiendo (telégrafo y ferrocarril), o de cómo se comporta la vaca en la yunta; la narración de tipo realista y más de estilo indirecto que directo; y el diálogo en sus diferentes estilos, desde indirecto libre o semilibre: (“El xatu, los saltos locos por las praderas adelante…¡todo estaba tan lejos!”) hasta el estilo directo regido (- ¡Adiós, Cordera! – gritaba Rosa deshecha en llanto-. ¡Adiós, Cordera de mío alma!), pasando por el estilo indirecto regido (“No se dirá, pensaba, que yo no quiero vender: son ellos que no me pagan la Cordera en lo que vale”) y por el estilo directo libre (¡Qué había de saltar! ¡Qué se había de meter!).

    A nivel lingüístico, se pueden destacar los verbos en pasado, propios de la narración. El lenguaje es culto. Aparecen muchas palabras del léxico asturiano (prao, xatu…). Entre los recursos literarios, encontramos descripciones, el retrato psíquico y psicológico de la vaca, de los niños y la descripción del prado y los elementos que se encuentran en él (telégrafo y ferrocarril). También observamos la personificación de la vaca, una vaca que adopta el papel de madre (y) abuela de los niños.

    El tono del narrador es de ternura, con un toque de ironía, el telégrafo (y) el ferrocarril no son más que los símbolos con los que el autor pretende representar el progreso, que va invadiendo el mundo rural, (el prado, símbolo de paz y de felicidad) hasta destruirlo.

    Narración en tres grandes partes:
    1. Parte introductoria
    Se describe el lugar y los paisajes, los personajes, las relaciones entre ellos (el triángulo entre la Cordera, Pinín y Rosa) y se produce un salto al pasado donde se nos muestran los tiempos en los que no eran felices.

    2. La penuria de la familia y sus consecuencias
    Presentación de los padres y de los niños en su entorno de pobreza y miseria. Se produce otro flash back de la muerte de la madre señalando a la vaca como “salvación de la familia” (línea 109).
    También se produce el intento de venta de la vaca a escondidas de los niños, quienes creen que la ha llevado de mala gana al semental (el xatu). Se produce la venta de la vaca, que es despedida con besos y abrazos por los niños, con la finalidad de poder pagar la casa en la que residen al amo. Este hecho marcará en los niños una etapa de pena y tristeza; es la segunda vez que pierden a una “madre”. Viaje de la vaca en ferrocarril y última despedida en el prado de Somonte.
    3. Viaje de Pinín al cabo de los años y la soledad de Rosa.
    Llamada del rey, Alfonso XII, a los jóvenes de España para acudir a la guerra. Viaje de Pinín en ferrocarril. Rosa piensa que se lo llevan para ser carne de cañones.
    Rosa es el único personaje que formaba el triángulo y que ha sobrevivido; no muere.
    La estructura interna viene regida por el paralelismo narrativo que enmarca el cuento. Existen dos historias con la misma forma: el adiós de la Cordera y el de Pinín, esto refuerza la coherencia de la narración.

    Los personajes más importantes de la obra son los que forman el triángulo: Codera, Pinín y Rosa.

    La Cordera es una vaca vieja con experiencia y de buena pasta; muy tranquila. Para los chicos es como una madre o a veces como una abuela, ya que les da el calor que no tienen debido a que su madre murió. Es un personaje precavido, desde el inicio de la obra tiene miedo al ferrocarril, el que más tarde le conducirá a la muerte. Es fuente de amor, paz y estabilidad. La Cordera tiene un simbolismo cristiano en el sentido de “Cordero de Dios”, sacrificado para salvar a los hombres.

    Rosa es la única que sobrevive a los hechos. Es una chica que junto a su hermano adoran a la Cordera ya que para ellos es como su madre o su abuela. Ha sufrido tres pérdidas muy importantes (su madre, a la Cordera y a su hermano Pinín) cosa que le dejará en su interior un gran vacío y rencor hacia el progreso.

    Pinín es el hermano de Rosa. También es otra víctima del progreso. Junto a su hermana encuentra en la Cordera un amor de madre que no ha podido tener. Al final de la historia queda destinado a ser “manjar” de los ricos y poderosos al igual que la Cordera.

    Se dan otros personajes, los antagonistas formados por: el dueño de la casería que lleva la renta (el amo), cacique conservador y carlista, con un mayordomo cruel con los casos atrasados. Conducen al padre de los niños a vender la vaca para poder pagar al amo.

    El otro personaje que conduce a una segunda tragedia es el rey que llama a filas a Pinín lo que supone su muerte en la guerra.

    El texto, refleja lo que sucedía en esa época, los ricos podían librarse de ir a las guerras, y seguían cada vez más felices y más ricos. Mientras que a los pobres no les quedaba más remedio que ir a la guerra y seguían siendo cada vez más pobres e infelices, porque con las guerras perdían a sus seres queridos.

    Actualmente, este cuento tendría capacidad para emocionar a los lectores y por otra parte también nos provoca una absoluta reflexión interna en la que los protagonistas están destinados a la guerra y al progreso(1). Podemos afirmara lo que estamos diciendo ya que toda la ternura y la felicidad se da en el mundo rural mientras el ferrocarril y el telégrafo muestran el progreso técnico.

    Por otro lado, el autor toca uno de los temas que siempre permanecerá entre nosotros, si seguimos viviendo en esta sociedad de destrucción. Es el tema de la construcción.(2) Parece que el progreso no resulta muy favorable. Pero (é)ste (h)a dado paso a grandes descubrimientos como por ejemplo el espacio que nos rodea(,) que nos permite hacer suposiciones de lo que pasará en el futuro, etc. Todo esto parece que nos ha favorecido bastante de manera que hemos mejorado nuestro nivel de vida; es decir, tenemos una vida más cómoda. Pero tenemos que recordar que debajo de esta vida de rosas del progreso encontramos miles de problemas y que en relación a sus beneficios nos resultan más costosos(3).
    Notas
    1. ¿Qué quiere decir que están destinados al progreso?
    2. De la construcción no se habla en el cuento, otra cosa es que se valore qué se entiende por progreso y qué se hace en nombre del progreso.
    3. ¿A qué costosos beneficios te refieres?

    Comentario por anaaguilera — marzo 1, 2008 @ 6:53 pm | Responder

  12. Paula Rodríguez Romera -2 bat A
    ¡Adiós, Cordera! es un relato escrito por Leopoldo Alas Clarín. Nació el 25 de abril de 1852 en Zamora, donde se había trasladado su familia desde Oviedo (Asturias), al ser nombrado su padre Jenaro García Alas, gobernador de la ciudad castellano-leonesa. Leopoldo fue el tercer hijo del matrimonio. A los siete años entró a estudiar en el colegio de los jesuitas ubicado en la ciudad de León en el edificio de San Marcos. En el verano de 1859 toda la familia regresó a Asturias. Leopoldo descubrió con sus propios ojos la geografía asturiana de la que tanto había oído hablar a su madre. Durante los años siguientes Leopoldo se encuentra en libertad por las tierras de Guimarán, propiedad de su padre, donde aprenderá directamente de la Naturaleza y de los libros que encuentra en la vieja biblioteca familiar donde entra en contacto por primera vez con dos autores que serán sus maestros: Cervantes y Fray Luis de León. (wikipedia) Estudió el Bachiller y la carrera de derecho en Asturias y el doctorado en Madrid. Además escribió en varias revistas y después consiguió el cargo de catedrático.
    En sus obras se pude apreciar una gran influencia del naturalismo (Asturias), del realismo, y preside una crítica de la sociedad. Nos podemos situar en el siglo XIX, donde se estaba produciendo una industrialización en la sociedad. Dominada por los burgueses, la nobleza y la iglesia, especialmente. Las personas que no formaban parte de este c(í)rculo poderoso, no tenían “ni voz, ni voto”, en la situación del momento. Por estos motivos Leopoldo Alas Clarín, escribe ¡Adiós Cordera!. Relata el momento en el que el `prao Somonte” sufre esta contaminación de la industrialización, reflejándolo con el contraste entre el puro monte y el (tren).
    “¡Adiós, Cordera!” trata sobre una familia de cuatro miembros, Pinín, Rosa, Antón de Chinta y su mujer, responsable(1) de la (primera)ruptura familiar por su fallecimiento, la cual será posteriormente substituida por Cordera, la vaca. Todos viven felices en el “prao Somonte”. Pero a causa de la llegada del progreso (telégrafo y ferrocarril), Pinín, Rosa y la Cordera, se ven sometidos a la ruptura de su relación. Por una parte, a causa de problemas económicos, Antón de Chinta, esta obligado a vender la vaca al poder del estado. (nobleza, etc). Por otra parte, Pinín tiene que irse para formar parte de la Guerra Carlista y luchar a su favor. Ambos dejan su vida cuando se los lleva el tranvía.
    Esta obra esta dividida en tres partes diferenciadas.
    En la primera parte nos introduce como era el prado Somonte y también nos dice que Rosa y Pinín estaban ilusionados con lo desconocido, sin embargo la vaca no le gusta nada. La cordera no estuvo nada contenta con la llegada del ferrocarril porque intuya que el peligro se acercaba.
    En la segunda parte nos dice que el padre de los gemelos sabía que había nacido para ser pobre y para poder pagar al dueño de la casa tenía que vender a la vaca, pero puso un precio muy elevado para así no poder venderla, se estaba engañando a sí mismo.
    La tercera parte nos dice que no tuvo mas remedio que vender la vaca a cualquier precio, ya que se lo exigía el casero. Y también nos dice la despedida de los chicos con la Cordera. Y finalmente nos dice también la comparación de Rosa al ver marchar a su hermano como la vaca en aquel tren.
    La perdida de la vaca y la de Pinín, suceden de la misma forma, puesto que los dos son arrastrados pos la sociedad moderna, y se marchan de casa de igual manera.
    El tiempo histórico en el que esta basado este cuento podemos deducir que esta ambientado a principio del siglo XX ya que se inaugura la línea de ferrocarril, sobre el año 1860, puesto que nos habla de la construcción del ferrocarril Oviedo – Gijón y este se construyó en ese año y también aparece un telégrafo, y estos son inventos propios de la época, hasta aproximadamente al final de la tercera guerra carlista, puesto que en ella se nos hace referencia a que cuando Pinín se va, pues se lo lleva el rey a la guerra.
    En la novela transcurren unos 10 años. Primero los describe con mucho detalle y hasta la venta de la vaca sólo pasan unos 15 días, pero al final de la historia nos damos cuenta de que han pasado mas años, puesto que al principio de la historia Rosa y Pinín eran niños y al final de esta, cuando Pinín se va, lo hace siendo mozo, y por lo tanto debe tener unos 20 y pocos años.
    Durante los seis primeros párrafos la narración sigue un orden Ab ovo, o AB initio, es decir, un desarrollo lineal de los hechos. Del séptimo párrafo al noveno aparece un flash-back por parte de la Cordera recordando su juventud y su actitud cuando llego el ferrocarril y también la actitud de los niños ante este. Del décimo párrafo al decimosegundo la narración sigue el desarrollo inicial del principio pero a partir de este último párrafo hasta el decimoséptimo aparece otro flash-back por parte de la Cordera donde recuerda cuando los niños cuidaban de ella, antes de ir a vivir al prao Somonte.
    A partir de aquí cambia la narración y deja de hablar de los niños y la vaca para presentar a Antón de Chinta y aparece un flash-back con los recuerdos de este, de su sueño de tener un establo y la muerte de su esposa agotada de trabajo y sin comer. A partir del 20º párrafo la narración sigue como al principio, Ab ovo, o Ab initio, hasta el párrafo 35º donde hay una elipsis del tiempo donde solo se nos marca que entre una escena y otra han pasado muchos años. De aquí hasta el final de la historia el relato sigue un desarrollo lineal.
    Los hechos transcurren en un lugar rural, puesto que generalmente se encuentran en el Prado Somonte. Es un lugar real puesto que esta entre Oviedo y Gijón. Únicamente aparece una vez el pueblo y es cuando Antón va a vender a la vaca. Los protagonistas viven aislados de la sociedad y su evolución, únicamente como muestra de ella aparecen el ferrocarril y el telégrafo. Los protagonistas son felices en el prado hasta que la sociedad les hace perder a todo lo que tienen (primero la Cordera y Pinín después).
    De la línea 1 a la 100 encontramos la presentación. En esta parte se presenta el lugar de la narración, los personajes y se les describe: Rosa es una chica curiosa, puesto que se interesa mucho por la llegada del ferrocarril, Pinín es un niño inquieto, Antón sueña con una vida mejor, con una mejor situación económica y así poder tener más que una vaca, y la Cordera es representada como una Santa en la familia, la abuela vaca.
    De la línea 100 a la 203 narra al historia de la Cordera: Antón intenta venderla para ganar dinero pero realmente fija un precio muy grande para así no tener que venderla ya que nadie querría comprársela, al final se ve obligado a venderla a causa de las deudas, la vende y hubo gran pena por parte de la familia por su perdida.
    Después, de la 203 hasta el final aparece la historia de Pinín, que es parecida a la de la Cordera, ya que tiene que irse, en el ferrocarril (símbolo de progreso) hacia la guerra.

    La protagonista de la historia es Rosa, es la niña de la familia descrita como un ser sensible, tranquila y cariñosa, puesto que Pinín (es el chico de la familia y se le describe como un niño inquieto, extrovertido y cariñoso), la Cordera (presentada como una santa, la protectora de los niños y la salvación de la casa) y el padre de los chicos (descrito como un hombre soñador que todo su afán en la vida es conseguir una vida mejor para él y su familia y a causa de las condiciones sociales en las que vive cada vez ve más lejos su sueño), son personajes secundarios. Y es Rosa la que al final se queda sola en el prado Somonte dado que tanto a la Cordera como su hermano se los lleva el tren.
    Serían personajes antagonistas los que compran finalmente a la cordera, el amo de la casa y el rey, puesto que los tres influyen a que tenga lugar el triste desenlace.
    Rosa es un personaje redondo, puesto que no es la misma al inicio de la historia que al final, es decir, sufre una evolución psicológica que la hace que cambie ya que al principio de la historia no se da cuenta de la importancia que requiere la llegada del ferrocarril e incluso está bastante ilusionada con el tema de esta llegada, pero al final de la historia, se da cuenta de la importancia que tenia la llegada del ferrocarril, puesto que desde la llegada de éste no le han ocurrido más que desgracias. Primero el ferrocarril se lleva a la Cordera, y finalmente el tren se lleva a su hermano y eso hace que Rosa esté sola.

    Cabe decir que el lugar en el cual se basa esta historia es real. Ocurre en el norte de Espanta, concretamente en el camino de Oviedo a Gijón. Principalmente destaca la zona rural, ya que la historia se reproduce en el “prao Somonte”.
    En este relato hay varios temas a destacar; en primer lugar el factor económico por encima del sentimental (la venta de la vaca dejando de lado los sentimientos). Seguidamente, el progreso de la sociedad, viéndose reflejado con la industrialización (el telégrafo y el tranvía). La pobreza del pueblo respecto a la nobleza, la iglesia… (el mercado donde la gente formula sus ventas para poder ganar dinero). La contraposición de dos mundos, el de un pasado (anterior a la industrialización), y el de un futuro (las innovaciones que se esperan de este progreso).
    La formulación del tema consta de la situación en que se ve sometida la sociedad. En principio des del lugar más puro, alejado de las influencias sociales del momento, como es el prado. Y como este se va sometiendo a su destrucción a causa del progreso e industrialización. El fondo mental, trata de cómo Clarín refleja el poder que tiene la alta sociedad sobre el pueblo, y asta que punto estos, se ven sometidos para poder sobrevivir.
    La historia es narrada por un narrador omnisciente, puesto que todo lo sabe y no lo narra ningún personaje. En la historia hay básicamente narración pero también hay algunos pequeños diálogos. También podemos encontrar descripciones (el prado Somonte era un recorte triangular). En la historia hay algunos asturianismos caracterizados por los idiolectos (el xatu, llindarla, estrar, mio pá….)
    En la obra podemos encontrar la presencia del estilo indirecto libre (¡Qué había de saltar! ¡Qué se había de meter!), directo regido (El xatu, los saltos locos por las praderas…) e indirecto regido (¡Se iba la vieja!) (comentario de ejemplo (Julén))
    En los pocos diálogos que hay, notamos sobretodo la tristeza que les supone tener que separarse. Cuando Rosa se separa de Pinín, también puede ser que este triste a parte de por la ida de su hermano, también por que ella se queda sola.

    En el texto hay algún epíteto, como por ejemplo: “al formidable monstruo,” tendría que decir al monstruo formidable. Utiliza metáforas como por ejemplo: “gran culebra de hierro”. Hay también alguna metonimia, como por ejemplo “parecían decir los ojos de la pobre moribunda”. Hay una personificación importante, esta es cuando se compara a la Cordera con la madre de los niños, puesto que esta murió y la Cordera la sustituyó.

    Para acabar, este relato refleja la situación de finales de siglo XVIII y principios del XIX, en el cual el progreso y la industrialización, cambiaron muchas vidas de aquel momento. Des de la posición en la que se debieron encontrar las aglomeraciones de personas menos desfavorecidas, debió ser una situación difícil de superar, ya que era una ruptura de los esquemas de su vida y provocó un miedo a la sociedad. Des de este punto de vista seria un factor negativo, pero si miramos hacia un futuro, es decir, hacia hoy en día, este progreso nos ha llevado a la calidad de vida de la que podemos gozar actualmente. Dentro de éste lujo, es evidente que hay miles de consecuencias en las que ahora nos vemos obligados a solucionar. Como pueden ser la contaminación, situación gravísima de la que parece ser que la gente no se conciencia. En conclusión, con éste relato podemos ver un antes y un después de lo que son nuestras vidas.
    Notas
    1. Ser la responsable… por morirse, me parece un exceso verbal.

    Comentario por paulitarodriguez — marzo 2, 2008 @ 2:52 pm | Responder

  13. COMENTARIO “¡Adiós cordera!”
    Este texto es un texto escrito por Leopoldo Alas, Clarín. Este escritor nació en 1852 en Zamora y murió en Oviedo en el 1901. Pasó su infancia entre León y Guadalajara, a los siete años fue a Oviedo, dónde estuvo la mayor parte de su vida. En 1868 quiso dedicarse a la política. Más tarde empezó su carrera periodística cómo crítico literario y articulista. En 1875 utilizó el seudónimo con el que llegó a la fama “Clarín” para firmar “El solfeo”. Su obra más importante es “La Regenta” en el 1885, otra de sus novelas es “Su único hijo” en el año 1891. En el 1885 también publicó “Sermón perdido”. Durante el realismo escribió una novela corta “Pipa”. Algunos de sus cuentos son: “Doña Berta, Superchería, Cuervo, Adiós Cordera, Dos sabios, Zurita”. En 1895 se estrenó “Teresa”, su obra de teatro.
    Como podemos ver Clarín estuvo en lugares diferentes viviendo, y quizás esa es una parte que se puede relacionar con “Adiós cordera”, ya que el autor cada vez que cambiaba de lugar dejaba atrás parte de su vida, la cual podía añorar, y en el texto se ve como en la vida de una persona pierdes cosas que has tenido. Esta obra es realista y naturalista, lo podemos notar en la descripción del paisaje con tanto detalle, también podemos ver su relación con el valle, esta obra es una visión crítica de España. La vida del autor se ve representada en la vida de los personajes para darle más realismo a la historia. El autor quiere mostrarnos las injusticias de la vida, el peligro de lo que pueda ser desconocido. La obra se sitúa en plena revolución industrial.
    Es un texto narrativo escrito en tercera persona y que utiliza un punto de vista externo y omnisciente, es decir sabe lo que piensa o siente cada personaje(1). Está escrito en pasado(1) y es bastante descriptivo. Toda la acción se sitúa en el prado Somonte. Los personajes son: la Cordera, Rosa, Pinín, Antón de Chinta, el comprador de la vaca, el amo, la madre, los señores, los curas, los indianos… Los principales son Rosa, Pinín y la Cordera. En el texto salen destacados algunos elementos como: el telégrafo, el tren, el ferrocarril(2)…Es un texto narrado, pero también aparecen diálogos, por lo tanto, utiliza el estilo indirecto libre.
    El cuento trata de dos hermanos que vivían en el prao Somonte, en donde había un palo telegráfico y una vía por donde pasaba el tren. Los dos hermanos, Rosa y Pinín, se entretenían con este palo telegráfico y viendo pasar el tren, les llamaba la atención, ya que eran cosas que llevaban a lo desconocido, a otro mundo. Estos hermanos tenían una vaca “la Cordera”, a la cual quieren(3) mucho, ya que es como de la familia. Para poder pagar la casa y no quedarse en la calle, Antón tuvo que vender la vaca, aunque la quisieran mucho. Al poco tiempo de venderla, Rosa y Pinín vieron como pasaban todas las vacas que iban al matadero. Más tarde, cuando Pinín es más mayor, es él quien pasa por la vía en el tren para ir a la guerra, y su hermana lo ve marchar al igual que marchó “la Cordera”.
    El título del cuento ¡Adiós cordera!, hace referencia a la vaca, ya que en un principio parece el centro de la historia.
    El texto consta de 33 párrafos, entre algunos de los cuales hay diálogos de los personajes.
    Respecto a la estructura, el texto contiene:
    – Planteamiento, de la línea 5 a la 37, en el cual presenta a los personajes, sus pensamientos, el lugar y el paisaje. Había dos hermanos que vivían en el prao Somonte. En éste había un palo telegráfico y una vía por donde pasaba el tren, con los que los dos hermanos, Rosa y Pinín, se entretenían, les llamaba la atención, ya que eran cosas que llevaban a lo desconocido, a otro mundo.
    – Nudo, de la línea 38 a la 228, en el cual la vaca es vendida por los problemas económicos de Antón, y Pinín al crecer va a la guerra y Rosa se queda sola. Estos hermanos tenían una vaca “la Cordera”, era como de la familia. Para poder pagar la casa y no quedarse en la calle, Antón tuvo que vender la vaca. Al poco tiempo de venderla, Rosa y Pinín vieron como pasaban todas las vacas que iban al matadero. Más tarde, cuando Pinín es más mayor, pasa por la vía en el tren para ir a la guerra.
    – Desenlace, de la línea 229 a la 240, en donde Rosa se da cuenta de que se ha quedado sola y mira con odio esa vía que se a ha llevado a su hermano y a su vaca.
    El tema de la historia sería la evolución de la sociedad y el daño que puede causar esta evolución y avance. También sería el poder que tienen las clases altas sobre las clases bajas.
    El narrador empieza la historia explicando el lugar donde se sitúan, el paisaje con mucho detalle, después habla de los personajes principales de la historia. Hay un momento en el que el narrador vuelve al pasado para explicar la muerte de la madre de Rosa y Pinín “ flash back”. Después sigue la historia con orden y sin volver al pasado. Es un texto narrado, en el que aparecen diálogos entre los personajes. El autor nos intenta explicar con esta historia como el poder puede acabar con la humildad y la sencillez, a través diversos hechos y situaciones de los personajes, como por ejemplo cuando la Antón se siente obligado a vender la vaca, a pesar de que le de pena, ya que tienen problemas económicos.
    En la primera parte de la historia hay muchos adjetivos, ya que es bastante descriptivo, y utiliza los adjetivos y especificativos para describir con más detalle(1). Utiliza una gran descripción, para hacernos que podamos imaginar a la perfección la situación y el lugar, a través de adjetivos, lo cual enriquece el texto.(1)
    Algunos conectores (temporales)son: En tiempos difíciles, en los días de hambre, al día siguiente, pasaron muchos años…
    En cuánto a los recursos retóricos podemos ver:
    Vocativos (y exclamaciones): ¡Adiós, Cordera! ¡ Pinín de mío alma!, ¡ Adiós, Rosa! ¡Adiós, Pinín!
    Exclamaciones: ¡todo eso estaba tan lejos!
    La historia tiene una estructura paralela, ya que hay similitudes entre lo que les sucede a (dos) personajes, como es el caso de la vaca (y) Pinín, los dos desaparecen por la vía del tren.
    En conclusión Clarín ha querido reflejar parte de su vida en este cuento, a través de los personajes. Trata de la evolución, de cómo la sociedad ha ido evolucionando, y c(ó)mo las personas tienen que ir evolucionando a la vez que lo hace la sociedad. En el texto se refleja, el hecho de que el poder est(é) por encima de todo, y de cómo aquellas personas humildes pueden ser destrozadas por las clases altas con poder. Vemos como el progreso de una sociedad puede arrasar con aquellos que no evolucionan al mismo tiempo que lo hace la sociedad.

    Raquel Navarro Lozano.
    2n bachiller A.

    Notas
    1. Faltan citas o ejemplos.
    2. Funciona como un personaje.
    3. Ojo a la concordancia temporal de los verbos.

    Comentario por julen — marzo 4, 2008 @ 11:33 pm | Responder


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