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octubre 31, 2007

Rima XXXVI

Filed under: Rima XXXVI — julen @ 8:37 am

http://cvc.cervantes.es/obref/rimas/rimas/rima54.htm

 

Si de nuestros agravios en un libro
se escribiese la historia,
y se borrase en nuestras almas cuanto
se borrase en sus hojas;
Te quiero tanto aún: dejó en mi pecho
tu amor huellas tan hondas,
que sólo con que tú borrases una,
¡las borraba yo todas!

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2 comentarios »

  1. Laura Riera Rayo
    2º Bachiller B

    COMENTARIO DE TEXTO RIMA XXXVI

    Gustavo Adolfo Bécquer, nacido en Sevilla el 1836, fue uno de los poetas más importantes del Romanticismo. Bécquer quedó huérfano de padres y fue criado por su madrina. A los dieciocho años se trasladó a Madrid, donde malvivió escribiendo artículos periodísticos y, aún siendo joven, contrajo una enfermedad, por la que murió a los 34 años, completa mente pobre. Se casó y tuvo dos hijos. Su no obra fue publicada hasta después de su muerte. Consta de 76 poemas, clasificados en cuatro series. La poesía de Bécquer es intimista, sencilla y nace de los recuerdos de sus sentimientos. Bécquer busca, a través de la sencillez, la perfección formal.

    Aunque Bécquer se sitúe en la época del Romanticismo, un movimiento cultural donde los autores muestran su deseo de un mundo ideal y la insatisfacción ante la sociedad materialista de la época, empieza a mostrar una tendencia realista.

    La rima XXXVI se sitúa en la tercera serie, donde el autor expresa el fracaso, el desengaño y la desesperación por un amor perdido. El autor se dirige a su amada, expresando el deseo que siente por volver a estar con ella. Bécquer da a entender que ha tenido muchos problemas con su pareja. Tantos que se podría escribir un libro con ellos(OJO, AGRAVIOS DE ÉL A ELLA Y DE ELLA A ÉL). Pero, aún así, él todavía sigue queriéndola, y éste es un amor que sólo él siente. Por eso, sólo con que ella le perdonase uno de estos enfados, él esta dispuesto a olvidar todo el mal que ella le ha provocado a fin de estar a su lado.

    Al ser un poema predomina la función retórica, ya que el autor embellece el lenguaje, usando varios recursos retóricos, con la finalidad de atraer la atención del lector EMBELLECIENDO EL TEXTO. Aún así, el lenguaje es sencillo y, al contrario de los primeros románticos, no busca ni la exaltación ni la grandilocuencia de su poesía. También está presente la función emotiva, ya que es subjetivo y expresa sus sentimientos, el deseo de regresar con su amada.

    La rima está formada por dos estrofas, de cuatro versos cada una, donde se mezclan los de arte mayor y los de arte menor. Los versos impares constan de once sílabas, son endecasílabos y los pares heptasílabos. La rima es asonante (ó-a) en los versos PARES. El esquema métrico sería el siguiente: 11- 7a- 11- 7a/11- 7a 11- 7(a). El poema está formado por encabalgamientos, en los cuales los versos impares encabalgan los pares SALVO EN EL SÉPTIMO, QUE HAY ESTICOMITIA. Este hecho hace que sólo se produzcan pausas cada dos versos, lo que le da una gran agilidad al poema.

    Con la intención de embellecer el lenguaje, Bécquer utiliza varios recursos estilísticos. En los dos primeros versos de cada una de las estrofas hay un hipérbaton, es decir, el autor cambia el orden normal de las palabras. Éstos son: “Si de nuestros agravios en un libro se escribiese la historia”, en lugar de “si se escribiese en un libro la historia de nuestros agravios”; y “¡Dejó en mi pecho tu amor huellas tan hondas,…” donde el orden correcto sería “tu amor dejó en mi pecho huellas tan ondas”.
    Podemos encontrar una metáfora en el tercer verso, donde “se borrase en nuestras almas” hace referencia a olvidar, a dejar de lado todo el dolor que se han producido mutuamente.
    A lo largo de la primera estrofa localizamos una aliteración, la repetición del sonido “s”QUIZÁ EN EL SEGUNDO VERSO; y, al final de ésta, en los tres últimos versos, observamos un paralelismo, ya que se repiten la estructura gramatical de los versos (se + verbo+CCL).
    En el sexto verso hay unA METÁFORA (2), “huellas”, que hace referencia al recuerdo de todos los momentos que pasaron juntos los amantes. Este nombre va acompañado por el adjetivo “hondas” que podemos considerarlo un epíteto, ya que es un adjetivo innecesario pues se supone que las huellas son hondas de por sí. (3) NO NO, NO TODAS LAS HUELLAS SON HONDAS, ESTE ES UN ADJETIVO ESPECIFICATIVO, DENTRO DE UNA COMPARACIÓN TAN…QUE
    Para acabar, podemos destacar que el autor repite mucho las formas del verbo borrar, lo que da una impresión más coloquial al poema. ESW UN POLIPTOTON, EXPRESA LA OBSESIÓN DEL POETA DE BORRAR EL PASADO, BORRAR ESOS AGRAVIOS MUTUOS QUE IMPIDEN EL REENCUENTRO DE LA PAREJA DISTANCIADA.

    Como poeta romántico, Bécquer ES individualisTA, su obra expresa la intimidad. Habla de su relación con la mujer y expresa su estado de ánimo. Pienso que la situación descrita por el poeta es muy corriente, ya que siempre hay ocasiones en que las relaciones se rompen, a causa de peleas sin importancia (O CON IMPORTANCIA), aunque aún sigan queriéndose. En este caso, sólo es el poeta el que quiere recuperar ese amor y olvidar todos los malos momentos.

    Notas
    1.NO NO NO “En referencia al esquema acentual, destacamos que se repite mucho la estructura átona-tónica-átona, es decir, tiene un esquema anfíbraco, lo cual, juntamente con los encabalgamientos, le da una musicalidad especial al poema.”
    El ritmo acentual no funciona así en este poema.
    2. SÍMBOLO NO, METÁFORA, HAY UN PARECIDO

    Comentario por laurii — noviembre 12, 2007 @ 7:19 pm | Responder

  2. Catalina Amer Ferragut
    2 Batx. A

    Rima XXXVI

    Gustavo Adolfo Bécquer nació en Sevilla el 17 de febrero de 1836. Encuentra su afición en la literatura y se trasladó a Madrid. Allí la gloria resulta bastante inaccesible. Bécquer sufre una apremiante penuria económica mientras se agota en un trabajo incesante, que no reporta resultados positivos. En 1858, cansado y debilitado por el trabajo y las penurias, cayó gravemente enfermo. Contrajo tuberculosis, enfermedad que ya no le abandonaría y que habría de ocasionarle la muerte años más tarde. Bécquer participa además en las tertulias artísticas en lugares públicos (cafés) o privados (casas particulares) proliferaron extraordinariamente en el siglo XIX. El sevillano y sus amigos, todos jóvenes, acudían a la tertulia de los Espín. El poeta leía sus versos y manifestaba sus excelentes dotes musicales. Joaquín Espín, (Y LO FUE) tenía dos hijas, Julia y Josefina, y daba alguna tertulia musical en su domicilio. Julia, nacida en 1838, soñaba con llegar a ser una cantante de ópera famosa. En 1873, dos años después de muerto el poeta, ésta se casó con Benigno Ortega, que llegaría a ministro de la Gobernación. De Josefina se sabe poco. Las primeras rimas becquerianas manifiestan un posible galanteo con las hijas de Espín. Pero ninguna de ellas, con aspiraciones más altas, le consideraban un partido adecuado, y leS disgustaba el ambiente bohemio en que vivía. En suma, un nivel social inasequible para el poeta, que nunca se declararía abiertamente, aunque las convierte en su ideal femenino y musas de sus mejores Rimas. Aún en diciembre de 1860 Gustavo Adolfo elige para su ahijada, hija de Valeriano, el nombre de Julia en homenaje a su amada. Ese mismo año dedica a Josefina Espín -hermana de Julia- la rima XXVII, al escribirla en su álbum poético. El poeta se casa en 1861 con Casta Esteban y Navarro, a quien había conocido en la consulta de su padre, a la que Bécquer acudía para tratarse de una enfermedad venérea. Son años fructíferos en los que el poeta publica la mayoría de sus rimas y leyendas y se hace un nombre, además de poder mantener una familia con hijos. Pero en la intimidad de sus escritos el poeta se duele del fin de sus ilusiones. En 1868 descubre que su esposa Casta es infiel y se separa de ella, quedando los dos hijos a su cargo. En el verano de 1868, en Noviercas, rompe violentamente con Casta. Bécquer abandona el domicilio de los padres de su mujer, con quienes estaba, llevándose a sus dos hijos -el tercero nacerá poco después- y vive con Valeriano y sus sobrinos en Toledo. Allí pasan cerca de un año, y Gustavo Adolfo comienza el Libro de los Gorriones, conjunto inacabado de prosas y poemas en donde escribe de memoria las rimas que recuerda del libro perdido. Los Bécquer no volvieron a Madrid hasta 1870, cuando Casta, reconciliado el matrimonio, vuelve al domicilio familiar con el tercer hijo. El poeta muere en 1870. Inmediatamente, los amigos iniciaron los trabajos para editar y financiar la publicación de las Obras Completas del malogrado amigo, que en sucesivas ediciones fueron incorporando la mayoría de los textos que hoy conocemos del poeta. Estos clasificaron las Rimas de Bécquer en cuatro grupos.
    La Rima XXXVI pertenece al tercer grupo que habla sobre la decepción y el desengaño por el amor perdido. Este tema se puede relacionar con la vida del poeta, ya que fue rechazado al menos dos veces, una vez por las hermanas Espín, y otra cuando se separa de Casta. Aunque la desesperación del poeta que expresa en la Rima parece más concordar con la ruptura con Casta, ya que sabemos que nunca se llegó a declarar a Julia Espín.
    La rima XXXVI es un poema muy sencillo. Esta formada por dos estrofas de cuatro versos cada una, es decir, que tiene ocho versos en total. Combina versos de arte mayor, los versos impares son de once sílabas, con versos de arte menor, los versos pares son de siete sílabas. Encontramos una rima asonante en los versos pares (o-a). Por lo que tenemos la siguiente estructura métrica: 11-, 7A, 11-, 7A; 11-, 7A, 11-, 7A. Respecto a los acentos, encontramos el acento estrófico en la penúltima sílaba(2). Todos los otros acentos se distribuyen de forma irregular dentro del poema, solo concordando los versos pares con los pares y los impares con los impares. Además, encontramos encabalgamientos entre los versos uno y dos, tres y cuatro y cinco y seis. Todos estos elementos (encabalgamientos, acentos, rima, ritmo, versos) dan a la rima, igual que en casi todas las demás, una musicalidad especial y trabajada. No encontramos una gran variedad de recursos retóricos ya que el poema es sencillo y corto, pero aún así, Bécquer los utilizó para embellecer el lenguaje y poder expresar sus sentimientos. Por ejemplo, podemos decir que la rima es principalmente una condicional, marcada por un “Si” al principio del primer verso, seguida de la condición, y, en los dos últimos versos del poema, encontramos que pasaría si se cumpliese la condición. También encontramos en los dos primeros versos un hipérbaton (Si de nuestros agravios en un libro se escribiese la historia) ya que no es el orden que nosotros utilizaríamos para expresar lo mismo, sino que diríamos: si se escribiese la historia de nuestros agravios en un libro. En la primera estrofa compara Y CONTRASTA las hojas del libro con las almas del poeta y su enamorada. Por lo tanto, las cosas que se ESCTIBIESEN en las hojas (SIMULTÁNEAMENTE) se borrarían en sus almas. En los versos tres y cuatro encontramos una paralelismo (se + borrase + en + determinante + nombre …). (la segunda estrofa) est(á) compuest(a) por dos exclamaciones: una primera corta en el quinto verso (¡te quiero tanto aún!) y otra hasta el final del párrafo (¡dejó en mi pecho tu amor huellas tan hondas, que sólo con que tú borrases una, las borraba yo todas!). Aunque hay distintas versiones, y las exclamaciones están colocadas de distinta forma, por ejemplo, en la página Web, solo hay una exclamación en la última estrofa (¡las borraba yo todas!). En la segunda estrofa encontramos también más hipérbatos, como en el verso cinco y seis (dejó en mi pecho tu amor huellas tan hondas). Este fragmento también es una metáfora. Esconde un símbolo, “huellas”, que no tiene el significado literal, sino que se refiere a todos los recuerdos que el poeta aún guarda de su relación amorosa. Y dice que las dejó en su “pecho”, refiriéndose al corazón, al amor. Además, encontramos un posible epíteto: hondas. Ya que si se refiere a huellas ya queda claro que son profundas, que dejan marca, que aún guarda el recuerdo.
    Respecto al léxico, lo que más destaca es la repetición de las formas del verbo borrar (borrase, borrase, borrases, borraba)(políptoton), que da una impresión de un coloquio descuidado. Y, a causa de esta repetición, podemos observar una aliteración del sonido /r/ y /rr/ a lo largo del poema, en palabras como: nuestros, agravios, libro, escribiese, historia, borrase, nuestras, borrase, quiero, amor, borrases y borraba.

    La rima XXXVI es una de las piezas más sencillas de entre las que forman las Rimas. El poema es como una conversación entre Bécquer y su amada. Aunque sabemos que ya no están juntos, posiblemente porque ella ya no le quiere, ya que el poeta dice: ¡te quiero tanto aún! Dejó en mi pecho…. Por lo que el no la ha dejado de amar. Pues si estuvieran juntos no se lamentaría. Todo el poema es una PROPOSICIÓN condicional(PRÓTASIS) Y SU APÓDOSIS. El poeta expone una condición y explica que pasaría si esto ocurriera. Encontramos en la primera estrofa la condición, y en los dos últimos versos explica que haría si esto pasara. Los versos cinco y seis, nos expone la causa de porque se comportaría así, que es porque aún la ama y no se ha olvidado de ella. Dice que si escribieran en un libro todos sus agravios, es decir, sus discusiones, ofensas, sus malos ratos, etc., y su amada borrase alguno, él lo borraría todo. Bécquer compara el libro con sus almas, por lo tanto, si la amada se olvidase de alguno de sus malos ratos, él también lo haría, PERO MÁS, OLVIDARÍA TODOS. Y así, solo recordarían los buenos momentos. Además, podemos relacionar el hecho de borrar los agravios, con olvidarlos, pero también con perdonar. Por lo que el poema tendría otro sentido. Si su amada le perdonase alguna de las ofensas que el poeta le hizo, él se las perdonaría todas y olvidaría los malos momentos pasados juntos.

    La Rima XXXVI no es complicada. El poeta expone sus sentimientos sin muchos recursos retóricos ni artificios. Solo compara su alma con un libro. Por lo que es sencillo entender el poema. Además, me parece muy buena forma de plantear su desesperación porque se centra en lo que a él le gusta, la literatura, ya que habla de libros. Y esto es un punto donde apoyarse para que se le levante el ánimo otra vez. Es muy normal que estuviera destrozado después de su ruptura con su amada, y es muy comprensible que se refugiara en la poesía. Ya que, a todos nosotros nos pasa. Cuando estamos deprimidos por algo, nos refugiamos y dedicamos cuerpo y alma a lo que nos gusta y lo que nos distrae de nuestros infortunios. Algunos se refugian en los libros, otros en el fútbol, otros en los estudios, en la música, etc. Es curioso también como Bécquer se vuelve a quedar por debajo de la mujer. Deja a la amada que dé ella el primer paso para borrar las hojas, para olvidar, para perdonar, y luego él ya olvidara las otras. Deja que ella elija, e igual que en rimas anteriores la idealiza, se siente inferior a ella. En resumen, es una de las piezas más sencillas y más fáciles de comprender y ha sido una de las que más me ha gustado.
    NOTAS
    1. No citas tus fuentes.
    2. Esto es una obviedad, siempre es así. Por eso se combinan bien los versos hepatasílabos (copn acento estrófico en 6ª sílaba) con los endecasílabos, que frecuentemente llevan acento en 6ª)

    Comentario por catalinaaf — noviembre 14, 2007 @ 8:50 pm | Responder


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