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octubre 31, 2007

Rima LVI

Filed under: Rima LVI — julen @ 5:56 pm

http://cvc.cervantes.es/obref/rimas/rimas/rima20.htm

Hoy como ayer, mañana como hoy
¡y siempre igual!
Un cielo gris, un horizonte eterno
y andar…, andar.
Moviéndose a compás como una estúpida
máquina, el corazón;
la torpe inteligencia del cerebro
dormida en un rincón.
El alma, que ambiciona un paraíso,
buscándole sin fe;
fatiga sin objeto, ola que rueda
ignorando por qué.
Voz que incesante con el mismo tono
canta el mismo cantar;
gota de agua monótona que cae,
y cae sin cesar.
Así van deslizándose los días
unos de otros en pos,
hoy lo mismo que ayer…, y todos ellos
sin goce ni dolor.
¡Ay!, ¡a veces me acuerdo suspirando
del antiguo sufrir…
Amargo es el dolor; ¡pero siquiera
padecer es vivir!

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3 comentarios »

  1. REYES PELÁEZ, Rocío.
    2 Bachillerato B.

    COMENTARIO DE TEXTO.
    GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER.

    RIMA LVI.

    Bécquer, era un poeta posromántico, aunque se inclinó hacia el Romanticismo. El Romanticismo fue un movimiento dónde predominaba el subjetivismo, el individualismo “yo”, los poetas eran rebeldes, y se rechazaba el neoclasicismo.
    En esta época, los poetas estaban en contra de las normas sociales, eran rebeldes y atormentados. Utilizaban mucho el yo subjetivo y la naturaleza para expresar sus sentimientos.
    Bécquer escribió poesía y prosa, en la poesía destacó por su lírica, Las Rimas, las cuáles se pueden separar en cuatro bloques, en este caso, la rima pertenece al cuarto bloque, dónde expresa su frustración y desengaño y ve cercana la muerte. (Por otra parte, en prosa destacó por Las Leyendas).

    Estructura interna:

    En la primera estrofa, Bécquer expresa su rechazo a la vida, todo lo ve negro, todo le va mal, siempre es lo mismo.
    En la segunda estrofa, desprecia al cuerpo, cada elemento cumple su función, como el corazón, como si fuese una simple máquina que sigue unas instrucciones.
    En la tercera estrofa hace referencia al alma, intenta buscar un sitio agradable sin ninguna ilusión, no cree que vaya a encontrar ese sitio dónde sentirse bien, ignorando el motivo.
    En la cuarta estrofa, siente que todo es lo mismo, como una rutina que se repite sin parar.
    En la quinta estrofa los días pasan sin ningún acontecimiento, ve que cada día es lo mismo, no hay ninguna novedad, no hay ninguna alegría ni ninguna desgracia, simplemente no pasa nada.
    En la sexta estrofa recuerda sus vivencias y por lo que sufrió en un tiempo pasado, expone el dolor como amargo, como algo malo, ni siquiera el dolor es una forma de vivir.

    Estructura externa:

    La rima está compuesta por seis estrofas, de cuatro versos cada una endecasílabos y PENTAsílabos en la primera estrofa y endecasílabos y heptasílabos en todas las demás, de rima asonante en los versos pares (-á). Aparecen diferentes recursos retóricos, en el verso 2, la exclamación retórica, quiere que destaque lo que dice y siempre va entre exclamaciones “¡y siempre igual!” también aparece en el verso 21 ¡Ay!. La comparación, en los versos 5 y 6 (“como una estúpida máquina, el corazón”) , la personificación, en los versos 7 y 8 “La torpe inteligencia del cerebro, dormida en un rincón”, hace referencia a que la inteligencia se pierde porque no se utiliza, también aparece en el verso 9, “El alma, que ambiciona un paraíso”, el alma busca un sitio agradable dónde poder sentirse bien. En el verso 3, podemos encontrar una metáfora “un horizonte eterno” que se refiere al horizonte que cuando se mira no parece que vaya a acabar.

    En conclusión, Bécquer en esta rima se encuentra deprimido, ve cercana la muerte, ya que ve como su cuerpo cada vez funciona más lento, no tiene ganas de vivir, ve la vida como una monotonía. Encuentro que muchas personas se pueden identificar con esta rima de Bécquer y con muchas más de este cuarto bloque, las personas que ven cerca su final o su vida es una rutina sin ninguna ilusión y sin ningún sueño que les motive, pueden ver la vida igual que él, se pueden sentir identificadas a la perfección con éste.

    Comentario por rocioreyes — noviembre 17, 2007 @ 9:54 am | Responder

  2. RIMA LVI

    Gustavo Adolfo Bécquer es el escritor más representativo del post-romanticismo español, destacado sobre todo en sus Rimas. La rima LVI, es una de estas rimas, y según la clasificación que hicieron sus amigos después de la muerte del poeta, en la recopilación de su obra (perdida); pertenece a la cuarta y última fase, debido a su tono cansado, dónde ya prácticamente se siente muerto, sin pasión en su vida.

    Bécquer fue un poeta poco reconocido en su tiempo, que malvivió escribiendo artículos esporádicos en diversos periódicos. Para él, lo más importante era la poesía, y todo lo demás secundario; aunque debido a la lucha de la época entre liberales y absolutistas, y su trabajo, tuvo que definirse, y se declinó hacia el lado conservador.

    Mantuvo un gran número de relaciones amorosas, porque para él era la mejor experiencia que podía vivir el hombre, haciéndole apreciar la belleza del mundo, además de servirle de inspiración. Así que, prácticamente, sin amor, él no puede vivir. Amor y poesía son temas recurrentes en su poesía, hasta pueden llegar a confundirse. Por otro lado, el aspecto negativo del amor, la muerte y la soledad son otros temas que aparecen también bastante. Se puede ver su origen romántico, pesimista y acorde con su personalidad ciertamente bohemia; en que gustaba alejarse de la realidad y dolerse en su pena; además del uso de la naturaleza como reflejo de sentimientos y emociones. Era una persona de creencias religiosas muy fuertes, y patriota; aunque estas características no aparecen tanto en su poesía.

    La rima LVI es un poema, por lo tanto es un texto retórico donde se utiliza un lenguaje literario. Así que, la principal función es la retórica, ya que el autor juega con el lenguaje con tal de embellecerlo. Pero, como en casi todas las rimas de Bécquer, la función realmente principal es la expresiva, porque expresa sentimientos y emociones, que en este caso es el aburrimiento que produce la monotonía del día a día, tanto, que se siente muerto…. Añora sentir hasta el dolor, porque como mínimo con eso se sentía vivo. El corazón ahora es frío como una máquina, no siente, no es el origen de la pasión; entonces, sin sentimientos no hay fe, y sin fe no hay una finalidad para vivir; aunque igualmente se sigue haciendo las cosas sin cuestionarse el porqué o el para qué.

    En este caso, nada más utiliza la primera persona en los versos 21 y 22, por lo que en el resto del poema el autor pretende hacer una generalización de la vida: que siempre es lo mismo: monotonía.

    Así que el poema trata de la monotonía del día a día, siempre igual, sin ninguna clase de sentimientos, que es como estar muerto. El poema se desarrolla repitiendo el mismo concepto de diferentes maneras hasta la última estrofa, donde el autor expresa la añoranza por aquellos días que se sentía vivo, ya siendo para bien (gozo) o para mal (dolor). Y como buen romántico, sin sentimientos no es nada. Aunque, cabe decir que en este poema hay pocas características del romanticismo, a parte de esto, nada más hay el subjetivismo (ya que nos describe la realidad, la monotonía desde un punto negativo, que en realidad es el suyo, a pesar de que lo quiera esconder en una tercera persona) y la insatisfacción ante la realidad.

    El poema está formado por seis estrofas de cuatro versos endecasílabos los impares y heptasílabos los pares (excepto los dos primeros versos pares que son pentasílabos). Sólo riman los versos pares de cada estrofa, de forma asonante. Según esta rima, la monotonía de una vida uniforme presenta las siguientes características:
    – En la primera estrofa, esta vida es siempre igual, gris (que es la mezcla de blanco y negro: así que no hay ni blancos ni negros… ni colores, es insípido; sin emociones) y nunca se acaba, (un horizonte eterno y andar…andar).
    – El cuerpo se comporta como una máquina, todo está programado, es frío… así que el corazón es simplemente el instrumento que hace funcionar la máquina, pero no siente nada; de la misma manera, todo está mecanizado, así que la inteligencia no tiene ninguna función: una máquina ni siente ni piensa.
    – En la tercera estrofa, el poeta reflexiona sobre el hecho de vivir como una máquina, sin sentimientos; eso implica no tener fe. Bécquer, es un hombre religioso, así que, cree que el objetivo de la vida es conseguir ir al paraíso (cielo), pero, sin fe, realmente no crees en ello; así que, sin fe, ¿para qué vives? Pero como ni piensas ni sientes, no te lo preguntas.
    – En la cuarta estrofa compara este vivir monótono con un cantar en un mismo tono (no sería música, sería simplemente como tocar una sola nota; así la música sólo puede expresar un sentimiento: la monotonía), y con una gota que cae eternamente (así que no ve el fin, simplemente cae).
    – En la quinta estrofa vuelve a decir lo mismo otra vez, al igual que en la primera estrofa: cada día es igual, y “sin gozo ni dolor”.
    – Finalmente, en la última estrofa hace un grito de añoranza por los momentos de sufrimiento, porque eso como mínimo era signo de vida.

    Así como el tema del poema, su desarrollo es igual de monótono: siempre habla de lo mismo con palabras diferentes.

    Comparado con otros poemas de Bécquer, en éste predomina la esticomitia, aunque también están presentes algunos encabalgamientos (entre los versos: 3 y 4, 5 y 6, 11 y 12, 15 y 16, 21 y 22; y 23 y 24). También hay presentes algunos hipérbaton (como por ejemplo, en el verso 6, “el corazón” debería estar a principio del verso 5).
    En cuanto a los recursos estilísticos cabe destacar además: las exclamaciones de los versos 2, 21, 22 y 23, que remarcan el aburrimiento que siente el poeta a la vida monótona; el quiasmo del primer verso (Hoy como ayer, mañana como hoy), los paralelismos (por ejemplo: verso 3: un + nombre + adjetivo), las comparaciones (por ejemplo, en la segunda estrofa: el corazón es como una máquina), las personificaciones (por ejemplo, en el verso 8: torpe inteligencia), el epíteto del tercer verso (horizonte eterno) y la sinestesia del verso 23 (dolor amargo).

    Parece que el autor estaba en un mal momento amoroso (no mantendría ninguna relación) y como le da tanta importancia al amor (por encima de todo, después de la poesía), se siente muerto sin él.

    En esta rima, Bécquer menosprecia las ideas del mecanicismo: el hecho de presentar la realidad como una máquina, con reglas fijas, absolutas y constantes, que la hacen tan aburrida. Es una realidad demasiado fría, sin sentimientos; y eso no es vida. Desgraciadamente, él mismo se ve sumergido en una vida así: no siente nada. Parece que vuelve a predecir su muerte temprana porque ya directamente se siente muerto.

    Actualmente, este poema se podría utilizar como crítica a aquellas personas que deciden vivir sin preguntarse por qué hacen las cosas, y sin la iniciativa de cambiar el rumbo de su vida, de manera que siempre hacen lo mismo; no se atreven a poner chispa a su vida, probar cosas nuevas, a sentirse vivos. Ser(í)an como piezas sumisas de una máquina más grande, pero simplemente eso.

    Comentario por aliciaypunto — noviembre 18, 2007 @ 10:10 pm | Responder

  3. Cristina Galmés Galmés
    2º Bachillerat A
    Rima LVI

    Gustavo Adolfo Bécquer fue un poeta y narrador español, perteneciente al movimiento del Romanticismo. Aunque ahora tiene mucha importancia como autor del romanticismo, en su tiempo no era un poeta tan destacado como actualmente.
    Bécquer murió debido a la enfermedad de la tuberculosis cuando tenia la edad de 34 años. Sus amigos iniciaron los trabajos para editar y financiar la publicación de las “Obras Completas” del poeta que en sucesivas ediciones fueron incorporando la mayoría de los textos que hoy conocemos, afortunadamente salvados del olvido.

    Esta rima forma parte del cuarto y último bloque de rimas el cual habla de la angustia del poeta por la muerte.
    Esta rima esta dividida en seis estrofas de cuatro versos cada una. Los versos impares son decasílabos y los pares heptasílabos excepto los dos primeros versos que son pentasílabos. Se trata de una rima asonante donde riman los verSos pares.
    En la primera estrofa Bécquer nos dice a través de la poesía que todos los días para él son iguales. La vida no tiene sentido porque ya no es lo mismo, ha perdido su valor y ahora se ha vuelto de color gris. En la segunda estrofa el poeta dice que es el corazón es el que hace funcionar la maquina, por tanto, su vida ha perdido su sentido y además dice también que ya no aprovecha su inteligencia. En la tercera estrofa reflexiona sobre el hecho de vivir, ya no vive con ilusiones. Bécquer es un romántico y ahora que ya no tiene el amor no logra vivir a gusto. En la cuarta estrofa el poeta dice que todo siempre es lo mismo que constantemente se repite. En la quinta estrofa vuelve a decir que todos los días son iguales que el anterior y no los aprovecha porque ya no siente. En la sexta estrofa termina recordando los momentos por los que sufrió, aun así vivía, pero ahora se siente solo y cansado. Termina diciendo que su dolor ahora es vivir.
    El conjunto de esta rima Bécquer nos da a entender que su vida ahora ya no tiene sentido, ya no aprecia cada uno de los momentos sino que ahora ve que todos los días son iguales y que por tanto, ha perdido la ilusión de afrontar el paso día a día.
    Destacan algunos recursos expresivos, en el primer párrafo aparece una exclamación retórica en ¡siempre igual!, en el tercer verso encontramos un epíteto, o adjetivo innecesario porque no añade significado, en “horizonte eterno” ya que esta claro que el horizonte es grande como si nunca terminará. En la segunda estrofa aparece una comparación, que destaca sobretodo con la preposición “como”, en “como una estúpida máquina”. En esta misma estrofa aparece otro recurso expresivo, la hipérbaton, en el sexto verso. Debería decir así: “el corazón moviéndose a compás como una estúpida máquina”, además aparece también una personificación, o atribución de cualidades o de acciones de seres animados a seres inanimados o abstractos, en “torpe inteligencia”.
    Esta rima tiene una función expresiva ya que expresa los sentimientos del poeta y nos los da a conocer.
    Cuando Bécquer escribe este ultimo bloque de rimas se nota que ya no tiene ganas de seguir con su vida, esta totalmente decaído Y además en estos últimos poemas ya intuye la muerte cercana, este hecho se observa en ese último bloque de poemas que, comparados con los anteriores, hay una clara diferencia ya que los escribe con un estado de animo más decaído y desanimado. Ya ha perdido las ilusiones, los amores i las esperanzas que le animaban para seguir afrontando los duros días de su enfermedad. De este modo ha perdido las fuerzas para seguir luchando.

    Comentario por crisgalmes — noviembre 23, 2007 @ 2:33 pm | Responder


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