artà 2 bachiller insti

octubre 30, 2007

Rima XII

Filed under: Rima XII — julen @ 9:26 pm

http://cvc.cervantes.es/obref/rimas/rimas/rima79.htm

Porque son, niña, tus ojos
verdes como el mar te quejas;
verdes los tienen las náyades,
verdes los tuvo Minerva,
y verdes son las pupilas
de las hurís del Profeta.

El verde es gala y ornato
del bosque en la primavera.
Entre sus siete colores
brillante el iris lo ostenta.
Las esmeraldas son verdes,
verde el color del que espera
y las ondas del océano
y el laurel de los poetas.

Es tu mejilla temprana
rosa de escarcha cubierta,
en que el carmín de los pétalos
se ve al través de las perlas.

Y sin embargo,
sé que te quejas,
porque tus ojos
crees que la afean:
pues no lo creas,

que parecen tus pupilas,
húmedas, verdes e inquietas,
tempranas hojas de almendro
que al soplo del aire tiemblan.

Es tu boca de rubíes
purpúrea granada abierta
que en el estío convida
a apagar la sed con ella.

Y sin embargo,
sé que te quejas
porque tus ojos
crees que la afean:
pues no lo creas,

que parecen, si enojada
tus pupilas centellean,
las olas del mar que rompen
en las cantábricas peñas.

Es tu frente que corona
crespo el oro en ancha trenza,
nevada cumbre en que el día
su postrera luz refleja.

Y sin embargo,
sé que te quejas
porque tus ojos
crees que la afean:
pues no lo creas,

que, entre las rubias pestañas,
junto a las sienes, semejan
broches de esmeralda y oro
que un blanco armiño sujetan.

Porque son, niña, tus ojos
verdes como el mar te quejas;
quizás si negros o azules
se tornasen lo sintieras.

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5 comentarios »

  1. Marta Obrador Piris
    2ºBachillerato B
    Lengua castellana

    IMPORTANTE: He mirado la rima que tienes escrita aqu(í) (y) no hay el mismo numero de estrofas que yo tengo, ya que en mi libro de rimas cada estribillo viene separado. VALE, LO PONGO COMO ESTÁ EN EL LIBRO DE AUSTRAL.

    Gustavo Adolfo Bécquer fue un hombre que debido a una grave enfermedad murió muy joven, sumido en la pobreza. Pero este hecho, no le impidió tener alguna que otra amante, por no decir muchas, ya que se decía que era hombre de muchas mujeres. Entonces, todas estas relaciones las vemos reflejadas en esta obra, las Rimas; concretamente en el bloque II, dónde habla del amor esperanzado. El amor que (MIENTRAS?)duró en las buenas relaciones(1), y escribe sobre ello.
    La poesía de Bécquer se caracteriza por tener un carácter intimista y que nace de la evocación del sentimiento, es decir, el poeta no parte de las vivencias inmediatas, sino del recuerdo de ellas, mezclando el paso del tiempo con su fantasía. (BIBLIOGRAFIA: Rimas y Leyendas ed. Austral poesía; libro de texto Lengua Castellana 2º Bachillerato).

    La Rima XII pertenece a la recopilación de Rimas del autor Gustavo Adolfo Bécquer. Se trata de un poema lírico, que pertenece al segundo bloque del libro, dónde se evocan sentimientos de felicidad del poeta.
    Como hemos comentado, los poemas de éste bloque expresan sentimientos de felicidad del poeta, y relacionado con estos sentimientos tan felices esta el amor. Bécquer alaba la belleza exterior de una dama, supuestamente su amada.
    En cuanto al análisis métrico, encontramos en general estrofas de cuatro versos, exceptuando la primera estrofa que consta de seis versos y la segunda estrofa, que consta de ocho. Son versos de arte (MENOR) octosílabos, excepto los estribillos, que son estrofas de (CINCO) versos de arte (MENOR) pentasílabos, ya que el autor pretende darLES cierta independencia (DE) los octosílabos del resto del poema. La métrica es propia del romance, y este hecho junto a la presencia de los estribillos, le dan un aire popular al conjunto. La rima es asonante en los versos pares. En cuanto a los encabalgamientos, los encontramos a lo largo del poema de los versos impares a los pares: “las olas del mar que rompen// en las cantábricas peñas”. Como observamos, tenemos un encabalgamiento del verso 39 (impar) al verso 40 (par). EN EL ESTRIBILLO RIMAN EN ASONANTE LOS VERSOS 2º, 4º Y 5º
    En el poema, encontramos diferentes descripciones detalladas del cuerpo de la mujer. En la primera estrofa el poeta compara los ojos de la dama con aspectos mitológicos (NÁYADES -deidades del bosque y de las fuentes-MINERVA, Y LAS HURÍS DEL PARAISO ISLÁMICO). Y con eso pretende expresar la gran belleza de sus ojos, ya que también diosas y damas bellas los tienen verdes como su dama. Vemos aquí, una primera referencia de la poesía popular.
    En la segunda estrofa el autor compara los ojos verdes de su amada con elementos de la naturaleza: con el verde de los bosques, con el arco iris, OLAS DEL MAR, Y EL LAUREL DEL TRIUNFO DE LOS POETAS. Entonces le est(á) diciendo que el verde es un color muy bello y que est(á) en muchos sitios de la naturaleza. Lo describe como un color precioso y encantador.
    En la tercera estrofa describe el rostro de su amada. Dice que el rostro es rojizo y muy bonito, tanto, que su rostro es como una rosa cuando esta cubierta de escarcha. Este hecho provoca que el color rojo de la rosa brille mucho SEA UN ROJO PÁLIDO, ROSA, YA QUE LA ESCARCHA ES BLANCA, ya que ésta esta recubierta de hielo (escarcha) y dice que brilla como una perla. Entonces entendemos que el rostro de esta dama es bellísimo, porque lo describe con elementos de la naturaleza muy bellos, A TRAVÉS DE LOS PÉTALOS ROJO-los labios-SE VEN AL TRAVÉS DE LAS PERLAS-LÁGRIMAS?, SON METÁFORAS CONTINUADAS (isotopïas) EN LAS QUE A CADA TÉRMINO REAL LE CORRESPONDE OTRO METAFÓRICO.
    Luego encontramos el estribillo que se repite tres veces a lo largo del poema. Aquí el autor trata de convencer a su amada de que no se queje de sus ojos verdes, porque en realidad no la afean, sino al contrario. Seguramente este poema estaría hecho para que se cantase, y estas partes repetidas serian la voz del cantor solo.
    En la quinta estrofa encontramos otra más de las descripciones que hace el autor respecto de su amada, pero esta vez describe el aspecto de sus ojos. Habla de sus pupilas HÚMEDAS, verdes e inquietas(TRES EPÍTETOS); así que podemos deducir que aquella mujer era tal vez feliz y espontánea, por el hecho de tener estos ojos tan llenos de vida que el autor nos describe tan bien.
    Seguidamente, en ya la sexta estrofa, decide el autor describir la boca de la dama. Otra vez más, alaba esta belleza tan natural de la mujer, y dice que su boca es “de rubíes purpúrea granada abierta” METÁFORA, HIPÉRBATON Y EPÍTETO, con lo cual parece ser que la boca es “apetecible”, que es agradable y bonita. Dice que es como esta granada que en verano la comerías para apagar la sed. Así que el poeta no duda en decir que le gusta besarla, que simplemente es agradable y bellA.
    En la octava estrofa encontramos refleJADA la sensibilidad de su dama, los sentimientos que brotan cuando ella esta triste o enojada, que parecen “las olas del mar que rompen en las cantábricas peñas”. COMPARACIÓN Y EPÍTETO
    Bécquer sigue describiendo en la novena estrofa a su dama, pero ahora describe su pelo. Lo describe muy bonito, un pelo RIZADO, rubio recogido en una trenza y muy brillante, QUE CORONA SU FRENTE, CUMBRE QUE REFLEJA LA LUZ DEL CREPÚSCULO.
    En la undécima estrofa sigue describiendo, como a lo largo del poema, esta dama. Pero aquí volvemos a ver referencias de la poesía popular, ya que junto con las referencias mitológicas de la estrofa primera, le dan un carácter convencional al poema.
    Y finalmente, ya en la duodécima estrofa, parece que el autor tiene que terminar con el estribillo repetido a lo largo del poema, pero hace una variación, dónde le dice a su amada que si sus ojos fuesen de otro color, negros o azules, luego lo sentiría, porque estos ojos verdes que tiene, son muy bonitos. Aquí apreciamos una copla que el mismo Bécquer podría haber hecho para cantar a los ojos verdes de esta dama.
    Así pues, como hemos mencionado anteriormente, este poema tiene un carácter totalmente popular, POR LA MÉTRICA, LA RIMA Y EL TONO DIALOGADO CON LA MUJER, LA NIÑA.
    La función del lenguaje destacada es la poética básicamente, porque como es propio de Bécquer, juega con el lenguaje a lo largo del poema, y esta repleto de recursos retóricos que se explicarán a continuación:
    En cuanto a éste análisis morfosintáctico, destacamos una comparación al principio del poema, exactamente en el verso 2, dónde compara los ojos de su amada con el verde del mar, y desde aquí ya empezamos a ver las alabanzas hacia la mujer amada. Seguidamente encontramos una anáfora, en los versos 2, 3, 4 y 5 con la palabra “verdes” al inicio de verso. Otra anáfora la encontramos en los versos 13 y 14 con la letra “y” a principio de los dos versos. Tenemos un hipérbaton presente en los versos 9 i 10: “entre sus siete colores brillante el iris lo ostenta” dónde altera el orden normal de las palabras, ya que seria: El iris lo ostenta brillante entre sus siete colores. El hecho de utilizar un hipérbaton le da mayor importancia a este color, que es el verde.
    A lo largo del poema, encontramos también diversas metáforas; encontramos la primera en el verso 7, “el verde es gala y ornato” dónde nos dice que los elementos de “decoración” del bosque en primavera son verdes, y no que la decoración sea siempre verde (2). Otra metáfora la encontramos en el verso 18 “… se ve a través de las perlas”: el color rojo de los pétalos no se ve a través de las perlas, sino que se ve a través de el hielo que cae por la noche. YO CREO QUE AQUÍ SON LAS LÁGRIMAS, y esto hace que el color rojo brille a través de el. Entonces utiliza la palabra perlas para hacer referencia a la escarcha -LÁGRIMAS-de una manera muy sutil. Y finalmente encontramos a otra metáfora en el verso 42, dónde el autor hace referencia a los cabellos de la dama. Éste nos dice que el color del cabello de la dama es rubio, mediante la palabra “oro”, ya que se ve que son brillantes y dorados como éste mismo Y CRESPO-RIZADO.(3)
    En el segundo bloque Gustavo Adolfo Bécquer nos habla del amor; del amor esperanzado, de sentimientos, descripciones, expresiones alegres, positivas. En el poema describe a una dama, supuestamente su amada, mediante un bello poema, repleto de recursos retóricos y un gran juego del lenguaje. El amor es un tema que siempre (ESTArá) vigente en nuestras vidas, de una manera u otra, pero siempre estará. Así pues, la descripción que Bécquer hace en este caso se caracteriza por ser delicadamente bella, con una descripción minuciosa y perfecta, cosa que lo diferencia del mundo actual. Nuestra sociedad no tiene una expresión del amor y la belleza tan delicada y espiritual como Bécquer. Sabemos que son otros tiempos, (4)tal vez nos agarramos más a lo carnal. (5)
    A parte de esto, éste poema es comprensible y agradable, y aunque ahora no nos expresemos de manera tan bella, siempre hay autores y artistas que nos recuerdan que se puede lograr una cosa tan preciosa con la poesía.

    Notas:
    1. No entiendo esta frase.
    2. Aquí no hay metáfora. No se sustituye un término por otro en función de su semejanza.
    3. Compara este poema con el soneto XXIII de Garcilaso (En tanto que de rosa y azucena).
    4. Aquí habías colocado el conector de contraste “pero”, creo que no es apropiado.
    5. ¿Hay algo más carnal que los versos 28 a 31, con la imagen de la boca como una granada abierta, que convida a apagar nuestra sed en ella?

    Comentario por marta90 — noviembre 6, 2007 @ 7:46 pm | Responder

  2. Marta Obrador Piris
    2ºB
    Corrección Rima XII

    1. Gustavo Adolfo Bécquer fue un hombre que debido a una grave enfermedad murió muy joven, sumido en la pobreza. Pero este hecho, no le impidió tener alguna que otra amante, por no decir muchas, ya que se decía que era hombre de muchas mujeres. Entonces, todas estas relaciones las vemos reflejadas en esta obra, las Rimas; concretamente en el bloque II, dónde habla del amor esperanzado. Un amor positivo y optimista, fruto de buenas relaciones y alegrías.
    La poesía de Bécquer se caracteriza por tener un carácter intimista y que nace de la evocación del sentimiento, es decir, el poeta no parte de las vivencias inmediatas, sino del recuerdo de ellas, mezclando el paso del tiempo con su fantasía. (BIBLIOGRAFIA: Rimas y Leyendas ed. Austral poesía; libro de texto Lengua Castellana 2º Bachillerato).
    La Rima XII pertenece a la recopilación de Rimas del autor Gustavo Adolfo Bécquer. Se trata de un poema lírico, que pertenece al segundo bloque del libro, dónde se evocan sentimientos de felicidad del poeta.
    Como hemos comentado, los poemas de éste bloque expresan sentimientos de felicidad del poeta, y relacionado con estos sentimientos tan felices esta el amor. Bécquer alaba la belleza exterior de una dama, supuestamente su amada.
    En cuanto al análisis métrico, encontramos en general estrofas de cuatro versos, exceptuando la primera estrofa que consta de seis versos y la segunda estrofa, que consta de ocho. Son versos de arte menor octosílabos, excepto los estribillos, que son estrofas de cinco versos de arte menor pentasílabos, ya que el autor pretende darles cierta independencia de los octosílabos del resto del poema. La métrica es propia del romance, y este hecho junto a la presencia de los estribillos, le dan un aire popular al conjunto. La rima es asonante en los versos pares. En cuanto a los encabalgamientos, los encontramos a lo largo del poema de los versos impares a los pares: “las olas del mar que rompen// en las cantábricas peñas”. Como observamos, tenemos un encabalgamiento del verso 39 (impar) al verso 40 (par). En el estribillo riman en asonante los versos 2,4 y 5.
    En el poema, encontramos diferentes descripciones detalladas del cuerpo de la mujer. En la primera estrofa el poeta compara los ojos de la dama con aspectos mitológicos como las Náyades, que son deidades del bosque y de las fuentes; y también habla de Minerva, y de las hurís del paraíso islámico. Y con eso pretende expresar la gran belleza de sus ojos, ya que también diosas y damas bellas los tienen verdes como su dama. Vemos aquí, una primera referencia de la poesía popular.
    En la segunda estrofa el autor compara los ojos verdes de su amada con elementos de la naturaleza: con el verde de los bosques, con el arco iris, con el laurel del triunfo de los poetas y de las olas del mar. Entonces le está diciendo que el verde es un color muy bello y que está en muchos sitios de la naturaleza. Lo describe como un color precioso y encantador.
    En la tercera estrofa describe el rostro de su amada. Dice que el rostro es rojizo y muy bonito, tanto, que su rostro es como una rosa cuando esta cubierta de escarcha. Este hecho provoca que el color rojo de la rosa brille mucho pero que sea un rojo muy pálido, casi rosa, ya que la escarcha es blanca (hielo).También dice que su rostro brilla como una perla. Entonces entendemos que el rostro de esta dama es bellísimo, porque lo describe con elementos de la naturaleza muy bellos, a través de los pétalos rojos describe sus bellos labios y estos se ven a través de sus lágrimas (perlas) muy brillantes. A TRAVÉS DE LOS PÉTALOS ROJO-los labios-SE VEN AL TRAVÉS DE LAS PERLAS-LÁGRIMAS?, SON METÁFORAS CONTINUADAS (isotopías) EN LAS QUE A CADA TÉRMINO REAL LE CORRESPONDE OTRO METAFÓRICO.
    Luego encontramos el estribillo que se repite tres veces a lo largo del poema. Aquí el autor trata de convencer a su amada de que no se queje de sus ojos verdes, porque en realidad no la afean, sino al contrario. Seguramente este poema estaría hecho para que se cantase, y estas partes repetidas serian la voz del cantor solo.
    En la quinta estrofa encontramos otra más de las descripciones que hace el autor respecto de su amada, pero esta vez describe el aspecto de sus ojos. Habla de sus pupilas húmedas, verdes e inquietas; así que podemos deducir que aquella mujer era tal vez feliz y espontánea, por el hecho de tener estos ojos tan llenos de vida que el autor nos describe tan bien.
    Seguidamente, en ya la sexta estrofa, decide el autor describir la boca de la dama. Otra vez más, alaba esta belleza tan natural de la mujer, y dice que su boca es “de rubíes purpúrea granada abierta”, con lo cual parece ser que la boca es “apetecible”, que es agradable y bonita. Dice que es como esta granada que en verano la comerías para apagar la sed. Así que el poeta no duda en decir que le gusta besarla, que simplemente es agradable y bella.
    En la octava estrofa encontramos reflejada la sensibilidad de su dama, los sentimientos que brotan cuando ella esta triste o enojada, que parecen “las olas del mar que rompen en las cantábricas peñas”.
    Bécquer sigue describiendo en la novena estrofa a su dama, pero ahora describe su pelo. Lo describe muy bonito, un pelo rizado, rubio recogido en una trenza y muy brillante, que corona su frente, cumbre que refleja la luz del crepúsculo.
    En la undécima estrofa sigue describiendo, como a lo largo del poema, esta dama. Pero aquí volvemos a ver referencias de la poesía popular, ya que junto con las referencias mitológicas de la estrofa primera, le dan un carácter convencional al poema.
    Y finalmente, ya en la duodécima estrofa, parece que el autor tiene que terminar con el estribillo repetido a lo largo del poema, pero hace una variación, dónde le dice a su amada que si sus ojos fuesen de otro color, negros o azules, luego lo sentiría, porque estos ojos verdes que tiene, son muy bonitos. Aquí apreciamos una copla que el mismo Bécquer podría haber hecho para cantar a los ojos verdes de esta dama.
    Así pues, como hemos mencionado anteriormente, este poema tiene un carácter totalmente popular, por la métrica, la rima y el tono dialogado con la mujer, la “niña”.
    La función del lenguaje destacada es la poética básicamente, porque como es propio de Bécquer, juega con el lenguaje a lo largo del poema, y esta repleto de recursos retóricos que se explicarán a continuación:
    En cuanto a éste análisis morfosintáctico, destacamos una comparación al principio del poema, exactamente en el verso 2, dónde compara los ojos de su amada con el verde del mar, y desde aquí ya empezamos a ver las alabanzas hacia la mujer amada. Seguidamente encontramos una anáfora, en los versos 2, 3, 4 y 5 con la palabra “verdes” al inicio de verso. Otra anáfora la encontramos en los versos 13 y 14 con la letra “y” a principio de los dos versos. Tenemos un hipérbaton presente en los versos 9 i 10: “entre sus siete colores brillante el iris lo ostenta” dónde altera el orden normal de las palabras, ya que seria: El iris lo ostenta brillante entre sus siete colores. El hecho de utilizar un hipérbaton le da mayor importancia a este color, que es el verde.
    A lo largo del poema, encontramos también diversas metáforas; Encontramos una metáfora en el verso 17, dónde habla del rojo de los labios de la dama a través de los pétalos de la rosa, y otra metáfora la encontramos en el verso 18 “… se ve a través de las perlas”: el color rojo de los pétalos no se ve a través de las perlas, sino que se ve a través de las lágrimas de la dama, y esto hace que el color rojo brille a través de el. Aquí encontramos dos metáforas continuadas (isotopïas). Entonces utiliza la palabra perlas para hacer referencia a la escarcha –es decir, a las lágrimas-de una manera muy sutil. Y finalmente encontramos a otra metáfora en el verso 42, dónde el autor hace referencia a los cabellos de la dama. Éste nos dice que el color del cabello de la dama es rubio, mediante la palabra “oro”, ya que se ve que son brillantes y dorados como éste mismo y también crespo (rizado).
    En el segundo bloque Gustavo Adolfo Bécquer nos habla del amor; del amor esperanzado, de sentimientos, descripciones, expresiones alegres, positivas. En el poema describe a una dama, supuestamente su amada, mediante un bello poema, repleto de recursos retóricos y un gran juego del lenguaje. El amor es un tema que siempre estará vigente en nuestras vidas, de una manera u otra, pero siempre estará. Así pues, la descripción que Bécquer hace en este caso se caracteriza por ser delicadamente bella, con una descripción minuciosa y perfecta, cosa que lo diferencia del mundo actual. Nuestra sociedad no tiene una expresión del amor y la belleza tan delicada y espiritual como Bécquer. Sabemos que son otros tiempos, tal vez nos agarramos más a lo carnal. Digo tal vez, porque no me refiero a que Bécquer no haga referencia a lo carnal también, como lo podemos ver en el verso 28 hasta el 31, sino que tenemos una forma muy diferente para hacer referencia a estos aspectos.
    A parte de esto, éste poema es comprensible y agradable, y aunque ahora no nos expresemos de manera tan bella, siempre hay autores y artistas que nos recuerdan que se puede lograr una cosa tan preciosa con la poesía.

    Bastante mejor

    Comentario por marta90º — noviembre 7, 2007 @ 7:43 pm | Responder

  3. MªEsperança Albertí Llull
    Rima XII

    Las Rimas de Bécquer son en su mayoría breves poemas de una, dos o tres estrofas, en las que predominan los de cuatro versos, endecasílabos y heptasílabos combinados, en asonancia alternante en los pares y de “pie quebrado”. La característica más destacada en cuanto a la métrica es que tienen un carácter indiscutible de poesía culta, pero siguen los cauces de formas líricas tradicionales en cuanto a rima y brevedad.
    La Rima que vamos a analizar es la número XII, TIENE UN AIRE POPULAR MUY MARCADO CON VERSOS OCTOSÍLABOS ASONANTES EN LOS PARES. Ésta pertenece al segundo bloque de dicho libro. En este bloque, Bécquer nos habla del amor esperanzado, visto de una manera feliz y positiva. Podemos decir que este bloque se relaciona con la época en la cual Bécquer tenía esa visión positiva del amor. Bécquer tuvo muchas amantes, y esta es la época en la cual encuadramos este bloque y este poema.

    Como hemos dicho antes, se trata de un poema lírico, por lo tanto la principal función del lenguaje es la poética o estética, ya que la lengua (o el mensaje) se emplea de forma especial para atraer la atención sobre ella misma; importa no sólo lo que se dice, sino, sobretodo, cómo se dice, persiguiendo un objetivo estético, de forma que el autor aprovecha al máximo las posibilidades expresivas de la lengua para crear belleza. Pero encontramos aquí otra función del lenguaje, la conativa; Bécquer intenta persuadir a su amada de que sus ojos son preciosos; a demás, aparece un vocativo en el primer verso “Porque son, niña, tus ojos” mediante el cual Bécquer nos da a entender que se dirige expresamente a la dama, cosa que podemos constatar mirando (LA FORMA) verbal del poema; la segunda persona.
    Este poema podemos verlo cómo el elogio a la belleza de de una mujer, su amada, destacando por sobre todos los demás rasgos, el color de sus ojos.
    El poema está dividido en ocho estrofas de cuatro versos cada una, exceptuando la número uno, de seis versos, y la número dos, de ocho; encontramos también un estribillo formado por cinco versos PENTASÍLABOS.

    En la primera estrofa, Bécquer compara los ojos verdes de su amada con mujeres (MITOLÓGICAS)(1) cómo son las náyades; Minerva, diosa romana; y las huríes, o doncellas que acogen y deleitan en el paraíso a los buenos musulmanes; aquí encontramos una primera característica de la poesía popular. En la segunda estrofa, el autor hace una comparación entre los ojos verdes de la dama con diversos elementos de la naturaleza: El bosque en primavera, donde el verde es cómo una especie de adorno, uno de los colores del arco iris, las esmeraldas, las olas del mar y el laurel de los poetas; todos ellos de color verde. Bécquer da a entender que en la naturaleza hay una gran cantidad de elementos de color verde bellísimos. En la tercera estrofa, el poeta compara las mejillas de su amada con una rosa cubierta por la escarcha; así, las mejillas de la dama son de un color rosado, rojo pálido, ya que la escarcha que cubre dicha rosa, en este caso las lágrimas de la mujer, hacen que la cara le brille, y las mejillas, por debajo de las lágrimas, sean de un color rojo menos intenso. La cuarta estrofa es el estribillo de esta rima; en él Bécquer repite a su amada lo bonitos que son sus ojos, aunque ella no lo crea así. A continuación, en la estrofa número cinco, el poeta hace una comparación del verde de sus ojos con las hojas del almendro; el autor recurre otra vez a la naturaleza para destacar la belleza de su amada. En la sexta estrofa, Bécquer alaba la belleza de los labios de su amada comparándolos con una granada de un rojo intenso que en verano nos ayuda a calmar la sed; así, el poeta refleja el placer que siente cuando besa a la dama. En la siguiente estrofa, la número siete, encontramos otra vez el estribillo del poema. En la estrofa número ocho, en la cual el autor compara los tan nombrados ojos de la mujer que, al centellear, al llorar, parecen olas que chocan contra las rocas cantábricas. Seguidamente, en la novena estrofa, Bécquer describe el pelo de la mujer, rubio y rizado, recogido en una trenza, y lo contrasta con la frente de la amada, de un color muy pálido, blanco; así parece el sol poniéndose sobre unos altos y nevados montes. La décima estrofa es el estribillo. En la siguiente, la número once, encontramos otra vez una comparación que hace referencia al color verde de los ojos de la mujer y a las pestañas rubias con las cuales contrastan. Finalmente, en la duodécima estrofa, encontramos el estribillo, pero con una ligera variación; el autor termina el poema con otro argumento para convencer a la mujer de la belleza de sus ojos diciéndole que si no los tuviera verdes le sabría muy mal, porque el hecho de que sean de ese color resalta toda la belleza de la dama. Vista ya la estructura del poema, podemos decir que podría haber sido hecha perfectamente para ser cantada, ya que contiene un estribillo y muchos elementos, como la voz del autor claramente dirigida a la mujer y el tono, que le otorgan un carácter popular.

    Los versos son octosílabos (de arte mayor), exceptuando los cinco versos del estribillo que son pentasílabos (de arte menor) dotados de una cierta independencia respecto al resto de estrofas. La rima es asonante en los versos pares; en el estribillo la rima es asonante en los versos 2, 4 y 5. En este poema encontramos varios encabalgamientos, donde los versos impares encabalgan a los pares; por ejemplo: “El verde es gala y ornato // del bosque en la primavera”. Este hecho hace que la rima tenga una cierta musicalidad. Un recurso que también dota de musicalidad a esta rima es la anáfora que encontramos en los versos 2, 3, 4 y 5 que se repite al principio de cada uno de estos versos: “Verdes (…)”, y la anáfora que encontramos en los versos 13 y 14 empezando cada uno de ellos con la conjunción “y”.
    Por lo que hace a nivel morfosintáctico, encontramos varias metáforas: En la cuarta estrofa encontramos una isotopía (dos metáforas continuadas); el poeta compara las mejillas de su amada con una rosa cubierta por la escarcha; así, las mejillas de la dama son de un color rojo pálido, ya que la escarcha que cubre dicha rosa, en este caso las lágrimas de la mujer, hacen que la cara le brille y las mejillas, por debajo de las lágrimas, sean de un color rojo menos intenso. También encontramos otra metáfora en los versos número 42 y 43, donde Bécquer sustituye el cabello por la palabra “oro”, que nos da a entender que la dama tiene el pelo rubio y brillante. En los versos nueve y diez encontramos un hipérbaton “Entre sus siete colores, / brillante el iris lo ostenta”, mediante el cual el poeta quiere dar prioridad e importancia al color verde (sustituido por el pronombre “lo”). A lo largo del poema encontramos varios epítetos: El primero, situado en el verso número 25 “Húmedas, verdes e inquietas”, refiriéndose a las pupilas. Otro epíteto lo encontramos en el verso 29 “purpúrea granada abierta”, la granada no es de otro color que no sea el rojo. En el poema encontramos dos comparaciones; la primera en el segundo verso: “verdes como el mar, te quejas;”, donde el autor compara el color verde de los ojos de su amada con el mar; la segunda comparación está situada en los versos número 39 y 40 “las olas del mar que rompen / en las cantábricas peñas” donde Bécquer compara las lágrimas de la dama cuando ésta siente rabia o tristeza, con las olas que rompen en las rocas situadas en las costas del cantábrico.

    En los poemas de Bécquer siempre encontramos una cierta referencia al amor. En este segundo bloque, el amor visto de una manera alegre y esperanzada es el tema principal. Cuando Bécquer describe a la dama, la describe como una mujer de una belleza sin igual, la llega a comparar incluso con mujeres mITOLÓGOCAS(1) y mitológicas, atribuyéndole un cierto carácter de divina e inalcanzable. Hoy en día, cuando nos enamoramos, por lo general, no atribuimos esos rasgos a la persona amada. Otro recurso empleado por el autor es la comparación de los sentimientos de la dama y sus facciones con la naturaleza, cosa que hace que la mujer parezca aún más esplendorosa. Bécquer utiliza una gran cantidad de recursos retóricos en el poema, que lo dotan de una gran musicalidad y belleza; al igual que la gran cantidad de adjetivos que encontramos, mediante los cuales el poeta nos hace una descripción detallada, aunque idealizada, de su amada.

    Bibliografía:
    es.wikipedia.org/wiki/Gustavo_Adolfo_Bécquer

    NOTAS
    1. MÍTOLÓGICAS, NO MÍSTICAS

    Comentario por espe05 — noviembre 15, 2007 @ 3:20 pm | Responder

  4. COMENTARIO RIMA XII
    LOCALIZACIÓN
    La rima XII se encuentra en el segundo bloque de las rimas de Bécquer, donde Bécquer nos vuelve ha hablar del amor, se entrega a él y goza de él. Bécquer nos expresa una pasión profunda y espontánea, nos habla de una mujer muy hermosa que motiva el corazón del poeta.
    ESCTRUCTURA EXTERNA
    El poema esta formado por doce estrofas, las cuales la cuarta, séptima y la décima son un estribillo. La primera estrofa, formada por seis versos octosílabos. La segunda estrofa, formada por ocho versos octosílabos. Las otras estrofas están formadas por cuatro versos, todos octosílabos. Y los estribillos están formados por cinco versos pentasílabos, de este modo le da una cierta independencia del resto de la rima. Todas las estrofas son de arte menor, tienen rima asonante en los versos pares, y en el estribillo, en el segundo, cuarto y quinto verso.
    ESTRUCTURA INTERNA
    A lo largo de la poesía, Bécquer habla sobre los rasgos físicos faciales de una mujer, una amada de una belleza indefinible, empieza (h)ablando sobre sus preciosos ojos verdes, que es lo que m(á)s destaca de su amada, pero a lo largo del poema también habla de sus mejillas, pupilas, boca, frente y sus pestañas.
    En el estribillo, pone la opinión que tiene la mujer sobre ella misma, y dice que ella no tiene nada de lo que le dice Bécquer, sobretodo se queja de sus ojos.
    RECURSOS LITERARIOS
    Hay anáforas en los versos 2,3,4,5 donde repite la palabra verdes, y al mismo tiempo comparara sus ojos verdes, con el mar, como los náyades, Minerva y las pupilas de las hourís del Profeta, Que parecen, si enojada tus pupilas centellean las olas del mar que rompen en las cantábricas peñas, Semejan broches de esmeralda y oro.
    El tercer y cuarto verso de la segunda estrofa aparece un hipérbaton, ya que el orden habitual seria “brillante el iris lo ostenta, entre sus siete colores”.
    En los dos últimos versos de la segunda estrofa, encontramos otra anáfora: “y”(polisíndeton).
    Hipérbole: “Es tu boca de rubíes” donde exagera la boca de la mujer llena de rubíes. ES UNA METÁFORA RUBÍES POR EL COLOR ROJO DE LOS LABIOS.
    Epítetos: “ancha trenza”, “cantábricas peñas”, “nevada cumbre”, “rubias pestañas”, “blanco armiño”.
    OPINIÓN PERSONAL
    Es una rima romántica y elaborada, gracias al cambio entre la rima, y la parte del estribillo, el poema gana una cierta sonoridad. Es un poema sencillo y fácil de entender.
    En el segundo bloque Gustavo Adolfo Bécquer habla del amor que siente hacia una amada, bella y hermosa. En el poema describe a esta dama con grandes rasgos detalladamente, y comparándolos con bellas cosas, sus verdes ojos, sus mejillas, etc. La mujer le niega que ella es tan bella, pero Bécquer le insiste en que es hermosa. Como Bécquer usa un detalle y una forma de decir que ama a esta mujer muy elaborada, cosa que hoy en día ya no se usa esta manera de declararse de expresar tus sentimientos a la persona querida.

    Comentario por morio251 — noviembre 18, 2007 @ 4:13 pm | Responder

  5. COMENTARIO RIMA XII
    LOCALIZACIÓN
    La rima XII se encuentra en el segundo bloque de las rimas de Bécquer, donde Bécquer nos vuelve ha hablar del amor, se entrega a él y goza de él. Bécquer nos expresa una pasión profunda y espontánea, nos habla de una mujer muy hermosa que motiva el corazón del poeta.
    ESCTRUCTURA EXTERNA
    El poema esta formado por doce estrofas, las cuales la cuarta, séptima y la décima son un estribillo. La primera estrofa, formada por seis versos octosílabos. La segunda estrofa, formada por ocho versos octosílabos. Las otras estrofas están formadas por cuatro versos, todos octosílabos. Y los estribillos están formados por cinco versos pentasílabos, de este modo le da una cierta independencia del resto de la rima. Todas las estrofas son de arte menor, tienen rima asonante en los versos pares, y en el estribillo, en el segundo, cuarto y quinto verso.
    ESTRUCTURA INTERNA
    A lo largo de la poesía, Bécquer habla sobre los rasgos físicos faciales de una mujer, una amada de una belleza indefinible, empieza (H)ablando sobre sus preciosos ojos verdes, que es lo que mÁs destaca de su amada, pero a lo largo del poema también habla de sus mejillas, pupilas, boca, frente y sus pestañas.
    En el estribillo, pone la opinión que tiene la mujer sobre ella misma, y () se queja de sus ojos.
    RECURSOS LITERARIOS
    Hay anáforas en los versos 2,3,4,5 donde repite la palabra verdes, y al mismo tiempo comparara sus ojos verdes, con el mar, como los náyades, Minerva y las pupilas de las hourís del Profeta, Que parecen, si enojada tus pupilas centellean las olas del mar que rompen en las cantábricas peñas, Semejan broches de esmeralda y oro.
    El tercer y cuarto verso de la segunda estrofa aparece un hipérbaton, ya que el orden habitual seria “brillante el iris lo ostenta, entre sus siete colores”.
    En los dos últimos versos de la segunda estrofa, encontramos otra anáfora: “y”.
    METÁFORA: “Es tu boca de rubíes” donde exagera la boca de la mujer llena de rubíes(LOS LABIOS ROJOS).(1)
    Epítetos:
    “ancha trenza”
    “cantábricas peñas”
    “nevada cumbre”
    “rubias pestañas”
    “blanco armiño”
    OPINIÓN PERSONAL
    Es una rima romántica y elaborada, gracias al cambio entre la rima, y la parte del estribillo, el poema gana una cierta sonoridad. Es un poema sencillo y fácil de entender.
    En el segundo bloque Gustavo Adolfo Bécquer habla del amor que siente hacia una amada, bella y hermosa. En el poema describe a esta dama con grandes rasgos detalladamente, y comparándolos con bellas cosas, sus verdes ojos, sus mejillas, etc. La mujer le niega que ella es tan bella, pero Bécquer le insiste en que es hermosa. Como Bécquer usa un detalle y una forma de decir que ama a esta mujer muy elaborada, cosa que hoy en día ya no se usa esta manera de declararse de expresar tus sentimientos a la persona querida.

    NOTAS
    1. NO ES HIPÉRBOLE SINO METÁFORA IMPURA.

    Comentario por julen — diciembre 2, 2007 @ 7:15 pm | Responder


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